Andy López Beltrán, hijo de Andrés Manuel López Obrador, se encuentra en el centro de una controversia tras la cancelación de su visa estadounidense, lo que reavivó acusaciones de huachicol fiscal y otros delitos. Aunque no ocupa ningún cargo público, el gobierno federal, gobernadores y legisladores de Morena lo defienden activamente.
La Fiscalía General de la República se sumó a ese escudo protector, señalando que las pruebas en su contra no tienen “fuerza legal suficiente” para iniciar una investigación, sin exonerarlo formalmente ni cerrar la puerta a futuras indagatorias.