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“Aquí no volverá a haber elecciones": Daniel Ortega acaba con la democracia en Nicaragua

El dictador nicaragüense afirmó públicamente que en Nicaragua “nunca más habrá elecciones”, las reacciones prometen no dejar impune el intento de consolidar un régimen de partido único.

En una declaración que confirma la consolidación de un régimen autoritario de partido único al estilo cubano o norcoreano, el dictador Daniel Ortega anunció abiertamente que suspenderá de forma definitiva los procesos electorales en Nicaragua.

Durante su intervención, Ortega aseguró que las urnas han sido utilizadas por la oposición para intentar usurpar el poder, por lo que promoverá leyes junto a la Asamblea Nacional de Nicaragua para bloquear cualquier intento de participación de quienes califica como “golpistas”.

“Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones... para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder”, sentenció Daniel Ortega, despojando de toda autonomía a los demás poderes del Estado.

Estados Unidos promete no quedarse de brazos cruzados

La respuesta de la comunidad internacional no se hizo esperar. Desde Estados Unidos, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, comparó la maniobra del régimen nicaragüense con el modelo implementado en Cuba desde hace más de seis décadas: “Abolir las elecciones permite al gobierno atrapar a su pueblo”, enfatizó el diplomático.

Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que la administración de Donald Trump tomará cartas en el asunto ante lo que consideró un acto de cobardía por parte de la dictadura:

“La administración Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura Murillo-Ortega profundiza la represión en el país y fabrica inestabilidad. El compromiso de Ortega de abolir las elecciones demuestra su cobardía y su miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense”, afirmó Marco Rubio.

La oposición en el exilio denuncia “miedo e impunidad” del régimen

Desde el exilio, excandidatos presidenciales y activistas defensores de los derechos humanos también alzaron la voz para desmontar la narrativa del oficialismo en Managua:

  • Juan Sebastián Chamorro (Excandidato presidencial): Señaló que el régimen busca imponer una farsa basada en el modelo de China, Cuba y Corea del Norte, donde los comicios simulados solo ocurren bajo el control absoluto de un partido único.
  • Félix Maradiaga (Excandidato presidencial): Calificó la medida como un síntoma de debilidad: “No es una expresión de estabilidad de la dictadura, es una expresión de miedo”.
  • Salvador Marenco (Defensor de derechos humanos): Desde Costa Rica, advirtió que esta decisión perpetúa la impunidad frente a crímenes de lesa humanidad y confirma la nula voluntad política del régimen para devolver la justicia y la libertad a los ciudadanos.

A pesar del intento del régimen Murillo-Ortega por instaurar un control definitivo en la región, la presión internacional y las denuncias de la oposición exiliada mantienen en la mira la crisis democrática que atraviesa Nicaragua.