La región de Groza, en Ucrania, ha sufrido una oleada de ataques masivos, este ha sido el último ocurrido en la misma ciudad de Járkov; un misil impactó uno de los edificios donde se hospedaban periodistas. Un niño de 10 años y su abuela fallecieron, otras 30 personas resultaron heridas, entre ellos un bebé de 11 meses, hermano del niño fallecido.
Este ataque sucede a menos de 24 horas del brutal bombardeo en Járkov, donde el número de fallecidos sigue aumentando con el hallazgo del cuerpo sin vida de otro niño.
Los servicios de emergencia y los vecinos siguen trabajando en el terreno intentando quitar los restos de los edificios, ya que este lugar ha sido escenario de una nueva masacre de misiles en Ucrania.
Se reporta que hasta el momento 52 personas han fallecido, entre las víctimas mortales hay dos niños. Las víctimas en Groza, Ucrania, estaban en una cafetería y en una tienda de la que ahora ya solo quedan escombros. Estaban reunidos en un acto en honor por un vecino caído en el frente de batalla en una aldea de apenas 300 habitantes.
Ucrania denunció el ataque y acusó a Rusia de haber utilizado misiles Iskander en el brutal bombardeo, considerado uno de los ataques más bestiales desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala.
El presidente ucraniano Volodímir Zelensky, desde la cumbre a la que asistió en España, denunció este ataque tras la masacre. Mientras tanto, Rusia aseguró que los objetivos eran militares, sin embargo, ya van más de 54 víctimas mortales civiles en menos de 24 horas en la misma región de Járkov.