Casi una década después de una madrugada que conmocionó a la Ciudad de México, la justicia dio un giro trascendental. Elementos de la Policía de Investigación capturaron en el municipio mexiquense de Nicolás Romero a Arturo “N”, señalado como el presunto responsable del homicidio de Paola Buenrostro, un caso emblemático que marcó un antes y un después en las investigaciones de procuración de justicia en la capital.
La madrugada del crimen y los años en la clandestinidad
Los hechos ocurrieron en las primeras horas del 30 de septiembre de 2016. De acuerdo con las indagatorias ministeriales, Paola abordó el vehículo de Arturo “N” tras pactar un servicio.
Momentos más tarde, la joven pidió auxilio a gritos a sus compañeras antes de que se escucharan dos detonaciones de arma de fuego. Al acercarse al automóvil, las testigos la encontraron gravemente herida e inconsciente en el asiento del copiloto, mientras el agresor sostenía un arma en la mano.
Agentes PDI desarrollaron distintas líneas de investigación y realizaron diligencias de campo para localizar y aprehender a Arturo “N”, en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México, en colaboración con la Fiscalía General del Estado de Baja California; por su probable… pic.twitter.com/lZpRqGlt67
— Policía de Investigación (@PDI_FGJCDMX) September 1, 2026
Aunque la orden de aprehensión se giró pocas semanas después, en octubre de 2016, el presunto homicida logró evadir la acción de la justicia durante años.
Ante el retraso en su captura, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ofreció en abril de 2023 una recompensa de hasta 500 mil pesos. Tras intensas labores de inteligencia, seguimiento de campo y colaboración interinstitucional que permitieron descartar múltiples pistas falsas, los agentes lograron ubicarlo y detenerlo en la colonia El Tráfico.
Las fallas institucionales y la persistencia de la exigencia social
El impacto de este homicidio trascendió el ámbito penal ordinario al convertirse en el primer caso reconocido oficialmente por la entonces Comisión de Derechos Humanos capitalina, derivando en la Recomendación 02/2019.
Dicho documento evidenció graves deficiencias institucionales y la exclusión de su círculo cercano en la investigación inicial, lo que llevó a la fiscalía a emitir una disculpa pública en 2021 y a establecer convenios de colaboración con organizaciones sociales como Casa de las Muñecas Tiresias.
Con la captura de Arturo “N”, anunciada por la fiscal general Bertha Alcalde Luján, el caso avanza finalmente hacia los tribunales penales. El imputado fue puesto a disposición del órgano jurisdiccional correspondiente, donde se determinará su situación jurídica bajo las garantías del debido proceso y la presunción de inocencia, mientras su círculo cercano y colectivos mantienen viva la exigencia de justicia plena.
