La temporada de regreso a clases se ha convertido en el escenario ideal para que ciberdelincuentes desplieguen estafas a través de redes sociales y páginas web fraudulentas. Aprovechando la prisa y la necesidad de las familias por ahorrar, los defraudadores enganchan a los compradores con supuestas rebajas y ofertas sumamente atractivas en útiles y uniformes escolares.
El modus operandi de estos delincuentes consiste en suplantar identidades comerciales y exigir depósitos o anticipos por adelantado para apartar la mercancía. Una vez que las víctimas realizan la transferencia bancaria, los supuestos vendedores desaparecen, dejándolas sin el dinero ni los productos, lo que las obliga a realizar un segundo gasto en negocios formales.
Ante este panorama, las autoridades y comerciantes establecidos recomiendan extremar precauciones al comprar en internet. Es fundamental desconfiar de precios demasiado bajos, verificar la autenticidad de los portales y, sobre todo, evitar realizar pagos por adelantado o transferencias a cuentas de personas desconocidas.