Violencia, impunidad y poder: el conflicto interno que México no logra frenar
México enfrenta una crisis que no se oculta: violencia cotidiana, crimen infiltrado en el poder y un sistema judicial debilitado.
México enfrenta una crisis que no se oculta: violencia cotidiana, crimen infiltrado en el poder y un sistema judicial debilitado.
El docente de IPN, Píndaro Álvarez murió al caer en un socavón que llevaba seis meses abierto en Guasave, Sinaloa; autoridades atribuyen el hecho a la víctima.
Mientras México cae en el ranking de corrupción, Adán Augusto se retira de la dirigencia senatorial blindado por su inmunidad política.
Mientras México brindaba en Navidad, el poder actuó en silencio: acoso judicial y censura a periodistas. Veracruz y Puebla confirman un patrón que crece.
La transparencia en México se apaga. La disolución del INAI y el control de la información dejan a la ciudadanía sin vigilancia, sin cuentas y con la corrupción.
Mientras el Zócalo celebraba, un coche bomba explotaba en Coahuayana, Michoacán. ¿Por qué el gobierno se resiste a llamar terrorismo a la violencia en Michoacán?
Grupos como Artículo 19 advierten que la nueva Ley Anti-Extorsión puede representar una amenaza a la libertad de expresión y a los críticos del régimen.
La política de “abrazos, no balazos” ha dejado una secuela trágica: miles de niños atrapados por el narco. Cuatro cada hora, según cifras reciente.
La extorsión crece en México: agricultores, empresarios y vendedores viven bajo amenaza de cuotas criminales mientras la impunidad paraliza al país.