Un tribunal de Siria dictó este martes una condena a muerte en ausencia contra el depuesto presidente Bashar al-Ásad y su hermano menor, Maher al-Ásad, tras hallarlos culpables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado que devastó al país andino y dejó cerca de medio millón de personas muertas.
La resolución emitida por el Tribunal Cuarto de lo Penal de Damasco representa el primer fallo judicial directo contra el exmandatario y su círculo cercano tras el fin de los 50 años de hegemonía del clan familiar en la estructura de poder del país árabe.
Durante la audiencia transmitida en vivo a través de la televisión estatal, el juez Fakhareddine al-Aryan argumentó que el exjefe de Estado utilizó los aparatos de seguridad e instituciones públicas para cometer atrocidades sistemáticas contra la población civil. A las afueras de la sede judicial, custodiada por un amplio operativo de seguridad, decenas de ciudadanos se congregaron para dar seguimiento al veredicto histórico que marca el rumbo de la justicia transicional en la etapa posterior al régimen.
Former Syrian President Bashar al-Assad sentenced to death in absentia for crimes during the country's 14-year deadly conflict https://t.co/3fuemPBN7r pic.twitter.com/jsoUH9elGJ
— CNN (@CNN) August 11, 2026
También condenaron a su primo, quien fue su jefe de seguridad
Junto con la sentencia a los hermanos Ásad, el tribunal condenó a la pena capital al general brigadier retirado Atef Najib, primo materno de Bashar al-Ásad y exjefe de la Rama de Seguridad Política en la provincia meridional de Daraa. A diferencia de los líderes del régimen que lograron escapar del país, Najib escuchó su sentencia dentro de una celda de restricción en la sala del tribunal portando el uniforme de prisionero. El exfuncionario, sancionado en 2011 por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, se posiciona como el alto mando de mayor rango procesado físicamente en territorio nacional.
La acusación formal responsabilizó a Atef Najib de ordenar la detención y tortura de más de una docena de adolescentes que pintaron grafitis antigubernamentales en las paredes de una escuela de Daraa en 2011. Este hecho detonó protestas masivas en todo el país que, al ser reprimidas de forma violenta por las fuerzas de seguridad estatales, derivaron en un prolongado conflicto civil de 14 años que concluyó con el colapso del gobierno de Damasco tras una sorpresiva ofensiva rebelde.
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Syrie: Le cousin maternel de Bachar al-Assad, qui dirigeait la branche de la sécurité politique à Deraa au début de la révolution syrienne en 2011, a été condamné à mort par le tribunal après avoir été reconnu coupable de meurtres, d’enlèvements et d’actes de torture commis… https://t.co/bcL2RZXeIY pic.twitter.com/jF5pSrlFsh
Sigue bajo asilo político en Rusia
Tras la caída definitiva del gobierno en diciembre de 2024, Bashar al-Ásad y su hermano Maher al-Ásad huyeron hacia la Federación de Rusia, país que les otorgó asilo político. Las nuevas autoridades del Gobierno de Siria han presentado solicitudes formales ante la administración de Moscú para lograr la extradición de ambos procesados, argumentando la necesidad de aplicar las condenas impuestas por los tribunales locales.
Por su parte, Maher al-Ásad enfrentaba cargos vinculados a su gestión como comandante de la Cuarta División Blindada del ejército sirio. Organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos de la oposición acusaron formalmente a esta unidad militar de operar centros de detención clandestinos, ejecutar ejecuciones extrajudiciales, recurrir a la tortura y participar en redes de extorsión y tráfico de drogas durante los años más severos de la contienda.
