En Melbourne, Australia, una mujer demandó a sus médicos luego de que el Hospital Werribee confundiera la identidad de dos pacientes, llegando al grado de informar por error a la familia de una mujer viva que esta había fallecido.
La afectada, Michelle Buckley, relató el impacto emocional de enterarse de que la policía había notificado a sus familiares sobre su supuesta muerte en mayo, luego de que hallaran el cuerpo de otra mujer en el oeste de Melbourne portando documentos médicos del hospital a nombre de Buckley.
"Sentí que el tiempo se detuvo y no podía creer lo que estaba escuchando", declaró Michelle Buckley a la cadena ABC News. "Toda la familia quedó devastada".
¡La declararon mu3rta… pero seguía viva!
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 22, 2026
Michelle Buckley vivió una pesadilla cuando la policía informó a su familia que había fallecido. El problema era que ella seguía con vida.
Todo ocurrió por una confusión en un hospital de Melbourne, Australia, donde mezclaron el… pic.twitter.com/eJQdgJvbmr
Meses tratando a la persona equivocada
El error no fue un hecho aislado. Durante meses, el Hospital Werribee estuvo prestando atención médica a la otra mujer —quien se encontraba en situación de calle y tenía un nombre similar— utilizando el expediente y los datos personales de Buckley, a pesar de que esta última jamás se había atendido en dicho centro hospitalario.
La situación salió a la luz únicamente cuando Buckley revisó su historial en la plataforma digital My Health Record y detectó procedimientos y antecedentes médicos que no le correspondían, lo que encendió sus alarmas dado que ella misma se encontraba bajo tratamiento en otra institución.
En una reunión posterior entre la afectada y los representantes del hospital, la directiva admitió que la paciente atendida advirtió al personal en al menos cuatro ocasiones que los datos eran incorrectos; sin embargo, hicieron caso omiso y nunca corrigieron el expediente.
Los demandó por el error
Ante la gravedad de los hechos, Michelle Buckley inició acciones legales contra el grupo gestor del centro médico, argumentando negligencia grave y la vulneración de su seguridad personal y clínica. Su equipo legal calificó el incidente como un caso tan insólito y novedoso que requiere un abordaje de investigación inédito.
Por su parte, la organización Mercy Health, responsable de la administración del Hospital Werribee, emitió un comunicado ofreciendo disculpas públicas a los afectados y sus familias, asegurando que cada paciente tiene derecho a que su identidad e información médica se gestionen de forma precisa y segura. La institución confirmó que abrió inmediatamente una revisión para conocer los motivos del error en sus protocolos de verificación e impedir que un evento similar vuelva a repetirse.
