En diciembre pasado, Australia hizo historia al convertirse en el primer país del mundo en prohibir por ley el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. La medida fue aplaudida globalmente e inspiró restricciones similares en el Reino Unido, Canadá, Indonesia y Brasil. Sin embargo, a siete meses de su implementación, el Gobierno australiano ha tenido que admitir una realidad incómoda: la ley no está funcionando.
Los informes oficiales revelan que la gran mayoría de los adolescentes han encontrado formas de saltarse el bloqueo. Ante esto, el primer ministro Anthony Albanese anunció un endurecimiento drástico de las normas, aumentando las multas a las empresas tecnológicas y otorgando superpoderes al regulador digital para obligar a las plataformas a cumplir la ley.
Australia's prime minister said he was keen to make sure the country's social media ban for children was as strong as possible, as a new study found that the measure — the first of its kind and now six months old — had little impact on teen use https://t.co/JtVRFRx0Wq pic.twitter.com/fxQZ8w1CUL
— Reuters (@Reuters) June 26, 2026
Los adolescentes esquivaban el bloqueo
A pesar de que las plataformas desactivaron millones de perfiles tras la aprobación de la ley, un reporte gubernamental reveló que el 70% de los padres cuyos hijos ya usaban redes sociales admiten que los menores aún conservan sus cuentas activas.
¿Cómo lo hacen? La Comisionada de Seguridad Digital, Julie Inman Grant, señaló que existen enormes brechas en los sistemas de verificación de edad. Por ejemplo, los adolescentes han aprendido a burlar los escaneos faciales biométricos repitiendo el proceso una y otra vez hasta que el sistema falla y los registra como mayores de 16 años.
La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, acusó a los gigantes de Silicon Valley de complicidad pasiva: "Están usando trucos sacados directamente del manual de las grandes tecnológicas, haciendo lo mínimo indispensable para salir del paso".
La ley será mucho más dura ahora
Al detectar que la autorregulación fracasó, el Gobierno australiano implementará estas tres medidas:
- Multas duplicadas: La sanción económica máxima para las empresas que permitan perfiles de menores se duplicará, alcanzando los 70 millones de dólares.
- Mayor poder de fiscalización: El regulador ahora tendrá la facultad legal de exigir reportes internos y auditorías técnicas a las empresas sobre sus algoritmos de detección de edad.
- Investigaciones en curso: Actualmente existen auditorías abiertas contra cinco gigantes: Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y YouTube por presunto incumplimiento de la norma.
Silicon Valley se defiende
Por su parte, las empresas de tecnología critican la ley calificándola de ser una medida tosca que ignora las herramientas de control parental que ya existen en sus plataformas. Incluso la red social Reddit decidió demandar formalmente al Gobierno de Australia bajo el argumento de que la prohibición viola el derecho constitucional de los jóvenes a la comunicación política.
Bajo la legislación australiana, toda la responsabilidad legal recae sobre las empresas y no sobre los padres ni los menores. No obstante, la propia comisionada de seguridad digital resumió la titánica dificultad técnica de hacer cumplir esta restricción con una frase contundente: "Lo que nos están pidiendo que hagamos con esta ley es, básicamente, ponerle una cerca al océano".
