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20 de junio, Día Mundial del Refugiado: ¿Qué significa ser uno?

Conoce la historia de Luis Moros, quien se convirtió en refugiado junto a su madre tras huir de Venezuela con tan sólo 16 años y 100 dólares en el bolsillo.

World Refugee Day in South Sudan JUBA, SOUTH SUDAN - JUNE 20: Sudanese who took shelter in a camp near Juba, is viewed as part of the 20 June World Refugee Day, 2023 in Juba, South Sudan. Due to the ongoing clashes between Sudanese Armed Forces and the paramilitary Rapid Support Forces (RSF), tens of thousands of Sudanese crossed the border and took refuge in South Sudan. (Photo by Samir Bol/Anadolu Agency via Getty Images) (Anadolu Agency/Anadolu Agency via Getty Images)

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora este martes el Día Mundial del Refugiado para honrar el coraje y las contribuciones a la sociedad de las personas desplazadas a la fuerza de sus hogares por la guerra, la persecución, los abusos de derechos humanos, el cambio climático y otros horrores.

Al conmemorar el día, los funcionarios de la ONUpiden medidas concretas para mejorar las condiciones de los refugiados y sus comunidades de acogida. También abogan por soluciones que ofrezcan a los refugiados la oportunidad de construir un futuro viable para ellos.

El tema de este año, "esperanza lejos de casa", se centra en el poder de la inclusión y las soluciones para los refugiados, muchos de los cuales han estado viviendo en el limbo durante décadas porque no tienen la oportunidad de reconstruir sus vidas en los países de acogida o en los países de reasentamiento.

Millones de desplazados a la fuerza a nivel mundial

El informe anual Tendencias Globales del Desplazamiento Forzado de ACNUR encontró que un récord de 108.4 millones de personas habían sido desplazadas por la fuerza a fines de 2022, siendo la guerra en Ucrania el principal factor de desplazamiento el año pasado.

Desde entonces, ese número ha aumentado a más de 110 millones de personas desplazadas por la fuerza, en gran parte debido al estallido del conflicto el 15 de abril en Sudán. Los combates entre el ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido han provocado el éxodo de más de medio millón de refugiados a los países vecinos y han provocado que 1.42 millones se conviertan en nuevos desplazados dentro del país.

Historias de refugiados

Luis Moros llegó en 2016 a Estados Unidos siendo un adolescente con su madre. Solo traían unos pocos dólares que debieron "administrar muy bien", mientras vivían de refugio en refugio y trabajando para poder sosternerse. Habían salido de Venezuela por la inestabilidad política y mirar hacia atrás no era una solución.

El "primer obstáculo" fueron las carencias económicas, pero debió encarar otros retos como "esperar los papeles" para poder trabajar legalmente y mudarse.

Actualmente Luis Moros es filántropo y defensor de los derechos humanos, la diversidad y la inclusión mediante la creación de organizaciones sin fines de lucro. Su objetivo es tratar que los estudiantes no pasen por la misma oscuridad de desinformación que pasó como migrante, según dijo.

Otro caso es el de Silvia Casado, quien nació en La Habana, Cuba, sin embargo, de su vida en la isla recuerda muy poco. A sus dos años, sus padres se vieron obligados a huir del país tras oponerse a la llegada al poder de Fidel Castro en 1959.

Sus esfuerzos, según dijo, fueron seguidos por amenazas y persecución. Así, los padres de Silvia salieron de Cuba hacia México y luego Venezuela, donde empezó su vida de inmigrante cerca del año 1963.

La situación de Silvia y su familia cambiaría nuevamente a inicios de 1999, cuando Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela con un mensaje socialista. Cerca del 2015, Venezuela pasó de ser lugar de acogida para miles de refugiados a ser protagonista de la segunda crisis de desplazamiento más grande.

En el caso de Casado, asustada por la inseguridad y tensión política en Venezuela, decidió en 2001 hacer sus maletas y emprender camino hacia Estados Unidos. Pero no hacia el norte, sino de regreso al Caribe: a Puerto Rico.

En Puerto Rico, Silvia conectó con una comunidad de cubanos que como ella, mantienen el activismo por sus países desde el exilio. Junto a ellos, formaron la “Alianza Cubanovenezolana”, bajo la que organizan manifestaciones y reuniones en favor de ambos países.