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¿Por qué el fenómeno de El Niño agravaría la crisis en México?

El fenómeno “El Niño” ya está tomando fuerza y especialistas advierten que México podría enfrentar un escenario de sequías, calor extremo e inundaciones.

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El Niño en México: sequía, calor y lluvias extremas que podrían complicar la crisis del agua|Gemini

El fenómeno de El Niño vuelve a poner a México frente a un escenario complicado. Su avance podría alterar las lluvias, elevar las temperaturas y aumentar la presión sobre un problema que el país arrastra desde hace años: la falta de agua.

Especialistas reunidos en Ciudad de México alertaron que sus efectos no serán iguales en todo el territorio. Mientras algunas regiones podrían enfrentar sequías prolongadas, otras tendrían lluvias intensas e inundaciones.

¿Cuál es el pronóstico de los expertos sobre las consecuencias de El Niño?

La preocupación está en que El Niño podría intensificarse hacia finales de 2026. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), existe 63% de probabilidad de que alcance una categoría “muy fuerte” entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

Para México, esto podría traducirse en temperaturas más altas, periodos secos más prolongados y una mayor presencia de fenómenos extremos.

El impacto también podría sentirse en la agricultura, el suministro de agua, la generación de energía y los costos de producción.

¿Cuáles serían los efectos de "El Niño" en México?

El impacto dependerá de la zona. En el norte de México se esperan condiciones más secas y temperaturas que podrían superar los 45 grados Celsius en algunas regiones. En contraste, el Pacífico podría registrar una mayor actividad de ciclones y lluvias intensas.

La agricultura sería uno de los sectores más expuestos. Menos agua disponible significa mayor riesgo para cultivos y ganado, mientras que las lluvias torrenciales también pueden provocar pérdidas y afectar las cadenas de suministro.

El problema no termina ahí, la menor disponibilidad de agua puede elevar los costos para industrias y ciudades.

¿Por qué el aumento de lluvias no significa que se reducirá la sequía?

Parece contradictorio, pero llover más no necesariamente significa tener más agua disponible.

Las lluvias intensas pueden caer en periodos muy cortos y provocar inundaciones, sin permitir una recarga suficiente de presas, acuíferos y otros sistemas de almacenamiento. Al mismo tiempo, otras regiones pueden permanecer bajo condiciones de sequía.

Ese comportamiento irregular es uno de los principales riesgos de El Niño, sequía e inundaciones pueden ocurrir prácticamente al mismo tiempo, pero en distintas zonas del país.

¿Qué medidas proponen los expertos para enfrentar los efectos de El Niño?

La recomendación es dejar de depender únicamente de extraer más agua del subsuelo y apostar por una estrategia de adaptación.

Entre las medidas planteadas están la captación de agua de lluvia, tecnificar el riego mediante sistemas de goteo y mejorar el tratamiento de aguas residuales. También se considera clave reforzar el monitoreo de ecosistemas vulnerables.

El reto, advierten especialistas, es anticiparse y conocer cómo podría comportarse el fenómeno en cada región, en lugar de reaccionar cuando ya existen daños.

¿Cuándo se prevé que inicie el fenómeno El Niño?

El Niño ya presenta condiciones establecidas en el Pacífico ecuatorial y se prevé que continúe fortaleciéndose durante los próximos meses. El SMN estima que podría alcanzar su mayor intensidad entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

El escenario es especialmente relevante porque México llega a este periodo con problemas de disponibilidad de agua que podrían complicarse si aumentan las temperaturas y se modifican los patrones de lluvia.