Jim Jordan está a punto de ganar una elección interna en el Congreso en Washington para convertirse en "Speaker". Déjeme informarle lo que esto podría significar para nuestro país.
En el congreso mexicano no existe un "Speaker". Por eso este título es frecuentemente malinterpretado y mal traducido. El Speaker no es el "vocero" de la Cámara de Representantes, el Speaker es su presidente, y por lo tanto es el líder tanto en lo político, como en lo parlamentario.
Eso significa que, de facto, tiene en sus manos todo el control que le da ser el líder de la mayoría numérica de representantes (diputados)-- en lo que es el equivalente, en Washington a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión en México.
Speaker en EU no responde al presidente
Algo más; a diferencia de México, el Speaker, ni depende de, ni le responde al presidente de Estados Unidos. Le informo todo esto para que usted sepa la enorme espada que, a partir de esta misma semana, podría tener en las manos el congresista Jim Jordan, que, en el 2007, llegó aquí representando al distrito 4 de Ohio.
Jordan es un abogado que en su juventud fue campeón de lucha libre universitaria. Lucha grecorromana, que es la lucha de verdad, no la de teatro que vemos en las arenas. También se lo cuento porque a Jordan no le hacen mucha gracia los abrazos, y los únicos abrazos que él conoce son los que dejan sin aire a su oponente. Por todo lo anterior espere usted que este señor se convierta en un dolor de cabeza para el gobierno mexicano.
Jim Jordan y el grupo de congresistas ultra conservadores que él dirige, serán también un obstáculo constante a todo lo que Joe Biden quiera o proponga, y eso significa que no porque Biden se porte "cuate" con México, eso se va a extender a Jordan.