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Viacrucis frente al Hospital Infantil: Familiares de pacientes pagan por bañarse

frente al Hospital Infantil, familiares también viven su viacrucis, pues los gastos por cada necesidad que tienen son altos, por ejemplo, pagar por bañarse.

Ángel apenas tiene 10 años y ya es sobreviviente de cáncer ocular luego de perder un ojo, pero ahora lucha de nuevo, pues el tumor se expandió, se fue al cerebro. Valentina, su madre, lo acompaña en este proceso con la mejor de las esperanzas mientras vive un viacrucis frente al Hospital Infantil.

"Tiene un tumor en el cerebro y, pues, sí le dieron quimio y radiación", dice Valentina mientras espera noticias afuera del Hospital Infantil Federico Gómez en la Ciudad de México, pero a su preocupación le agrega otros inconvenientes a los que muchos padres y pacientes se enfrentan. La economía, una triste realidad de este país.

"Todo te cobran. Hay veces que cuando traes, pues comes, cuando no, pues les das a ellos. No importa que pases fríos, lluvia, todo es por ellos", dice la madre del pequeño Ángel Geovanny.

Por otro lado, a Angélica también le preocupa la salud de su sobrino, quien es atendido en este mismo hospital, pues asegura que no siempre les alcanza para comer. Ellos llegaron desde Oaxaca y están siempre en la espera de mejores noticias.

Familiares de pacientes del Hospital Infantil gastan mucho en comidas

Narra que tan solo al comprar un café y un tamal ya se gastan 50 pesos, y que en el caso de los niños que la acompañan, en ocasiones desean de los alimentos que ahí venden y eso les representa un gasto mayor.

Hay otros que llevan sus alimentos, pero no en todos los hospitales hay lugares adecuados para comer, sino el acudir al baño, que en el caso de los niños se vuelve indispensable, pues como asegura Ramsés Farush, familiar de otro paciente internado, "uno como quiera, pero los niños es lo que importa".

Para poder bañarse hay quien cobra hasta 50 pesos, incluso para quienes acuden en automóvil también hay un gasto extra de hasta 40 pesos por los clásicos "viene, viene", que se encargan de dar lugar cerca del hospital.

Y estas tan solo son algunas de las historias que se pueden contar de los casos de familiares que acompañan a sus pacientes y que tienen que sumar las vicisitudes de la espera, ya de por sí extenuante.