Francia vuelve a ver a sus estudiantes en las calles, una escena que recuerda, aunque en otro contexto, las grandes movilizaciones de mayo de 1968.
Esta vez, el reclamo nace en las aulas. Los jóvenes denuncian salones saturados, falta de profesores, equipo que no funciona y escuelas en malas condiciones. Hay planteles sin sillas ni mesas suficientes y con computadoras descompuestas.
Las protestas ya alcanzan más de mil 200 preparatorias y se extendieron a ciudades como Marsella, Lille y Estrasburgo. El descontento creció tras el anuncio del presupuesto educativo para 2027, que contempla un aumento de 1.7%, por debajo de la inflación.
Los estudiantes salieron a las calles y con fuego, barricadas y enfrentamientos con la policía manifestaron su descontento. Las autoridades francesar reportan más de 2 mil detenciones. Profesores y estudiantes advierten que las movilizaciones continuarán los próximos días, con bloqueos frente a las escuelas y huelgas.
Del Mayo francés queda el recuerdo histórico. Hoy, el descontento vuelve a surgir entre los jóvenes, pero por problemas muy concretos dentro de las escuelas.