Este miércoles, el fabricante de chips estadunidense, Intel, ha suspendido sus actividades comerciales en Rusia, uniéndose al gran número de empresas que han suspendido actividades en el país tras el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania.
La empresa Intel, que el mes pasado había suspendido los envíos a clientes en Rusiay Bielorrusia, expresó que ha implantado medidas de continuidad del negocio para minimizar la interrupción de sus operaciones globales.
“Intel sigue uniéndose a la comunidad global para condenar la guerra de Rusia contra Ucrania y pedir un rápido retorno a la paz. Con efecto inmediato, hemos suspendido todas las operaciones comerciales en Rusia. Esto sigue a nuestra decisión anterior de suspender todos los envíos a clientes en Rusia y Bielorrusia”, expresó la empresa Intel a través de un comunicado.
Intel has suspended all business operations in Russia.
— Intel News (@intelnews) April 6, 2022
The company continues to join the global community in condemning Russia’s war against Ukraine and calling for a swift return to peace. https://t.co/8YYASW36tb
Intel buscará la manera de seguir apoyando a sus trabajadores
Aunque la empresa Intel haya suspendidosus actividades en Rusia, la compañía continuará apoyando a sus más de mil 200 empleados rusos ante esta difícil situación; además de implementar medidas de continuidad comercial para minimizar la interrupción de sus operaciones globales.
“Nuestros pensamientos están con todos los que se han visto afectados por esta guerra, en particular la gente de Ucrania y los países vecinos y todos los del mundo con familiares, amigos y seres queridos en la región”, añadió la empresa.

Varias compañías han suspendido actividades con Rusia tras conflicto con Ucrania
International Business Machines Corp también suspendió los envíos cuando Ucrania instó a las empresas estadunidenses de computación en la nube y de software a cortar los negocios con Rusia.
Los servidores de International Business Machines (IBM), Dell Technologies Inc y Hewlett Packard Enterprise encabezan el mercado en Rusia, donde las empresas y los organismos gubernamentales han confiado en la tecnología desarrollada por Occidente como base de sus sistemas informáticos propios.
Con información de Reuters.