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Protestas en Japón por intención de verter agua contaminada de Fukushima en el mar

A 12 años del caos nuclear en Fukushima, el gobierno quiere verter en el mar el agua contaminada que resguarda. Argumenta falta de capacidad de almacenamiento.

La insistencia de Japón en su plan de verter al mar el agua contaminada de Fukushima se enfrenta a una oposición cada vez mayor, sobre todo por parte de las haenyeo, mujeres buceadoras de la provincia surcoreana de Jeju, que dependen del océano para su subsistencia y se teme que sufran importantes riesgos para su salud a causa del vertido.

Los expertos han advertido de que el agua contaminada del desastre nuclear de Fukushima, siguiendo la dirección de las corrientes oceánicas, podría llegar a la mayor isla de Corea del Sur, la isla de Jeju, en su costa occidentaL.

Esta zona es especialmente significativa, ya que es el lugar tradicional de buceo de los Haenyeo, que llevan generaciones recolectando en estas aguas.

Recientemente, los Haenyeo de Jeju y los pescadores locales celebraron una manifestación marítima en el mar frontal de Jeju, donde más de 20 barcos pesqueros zarparon simultáneamente con pancartas en las que se leía "oponerse al vertido de agua contaminada por la energía nuclear de Fukushima" y "proteger las aguas de Jeju".

La actividad marca la primera manifestación marítima en Jeju contra el plan de Japón de verter agua contaminada al mar.

En 2016, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incluyó la cultura de las haenyeo de Jeju en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Tras el vertido de agua contaminada por la energía nuclear, es probable que desaparezca la cultura de la mujer de mar.

¿Por qué quieren verter agua contaminada en Fukushima?

A 12 años del caos nuclear en Fukushima, el terror se reavivó, principalmente, para los habitantes de la zona del desastre en Japóny el anuncio de descargar aguas residuales radiactivas en el mar, ya es motivo de críticas nacionales e internacionales.

El gobierno alega falta de espacio en los tanques de almacenamiento, y para probar que el agua no representa ningún peligro, criaron algunos peces en ella. Sin embargo, algunos siguen sin estar de acuerdo con la decisión.

A los pescadores también les preocupa la seguridad del agua y los daños que pueda sufrir su industria. Algunos opinan que todavía es demasiado pronto para liberar el agua tratada en el océano.

Desde el 2021, el plan de las autoridades japonesas es descargar paulatinamente millones de litros de aguas residuales en el océano durante los próximos 30 años. La gente teme que la realidad supere la ficción de historias futuristas en donde se proyecta un daño irreversible.