En medio de la creciente ola de desapariciones en México, una iniciativa que busca ayudar en la localización de personas ausentes ha generado polémica entre colectivos de búsqueda.
Se trata del llamado “kit forense” o Kit “por si un día desaparezco”, una propuesta que, aunque parte de buenas intenciones, ha sido criticada por familiares de víctimas y activistas, pues deslinda a las autoridades de la responsabilidad que les corresponde: buscar a nuestros desaparecidos y frenar esta ola de violencia.
¿Qué es el kit “por si un día desaparezco”?
La iniciativa del kit forense consiste en reunir una serie de documentos y muestras biológicas que podrían facilitar la búsqueda e identificación en caso de desaparición. Este incluye:
- Una ficha de búsqueda previamente impresa y con datos personales.
- Fotografías frontales actualizadas (preferentemente cada seis meses).
- Copias del acta de nacimiento, CURP y credencial de elector (INE).
- Huellas dactilares de todos los dedos.
- Muestras de cabello, uñas y mucosa bucal.
- Fotografía dental reciente.
La bióloga y activista Becky Bios, creadora del kit “Por si un día desaparezco” ha comentado que no solo sirve en caso dedesaparición forzada, sino también en situaciones de desastre natural o migración.
¿Por qué los colectivos están en contra del kit forense?
Aunque el objetivo del kit es facilitar la identificación y agilizar los primeros pasos en una búsqueda, para muchos colectivos esta idea representa una peligrosa normalización de la violencia.
La Unión y Red Nacional de Búsqueda de Personas, integrada por familias buscadoras de todo el país, difundió un comunicado donde expresó su rechazo y profunda preocupación ante la promoción del kit.
“Genera molestia porque lejos de solicitar que el Estado asuma su responsabilidad, le deja la responsabilidad a la sociedad de la identificación de personas desaparecidas y localizadas sin vida. Estas acciones promueven miedo”, se pudo leer en el comunicado.
El escrito enfatiza que no se está en contra del uso de herramientas forenses, sino de que el mismo Estado se deslinde de lo que en un inicio se debió atender y frenar, porque la sociedad no tendría por qué estar preparándose para desaparecer.
Según el colectivo, lo que se necesita es acceso a la justicia y voluntad política para erradicar el fenómeno de las desapariciones, no estrategias que hagan que niñas, niños y jóvenes crezcan con la idea de que en cualquier momento sus rostros podrían aparecer en las fichas de búsqueda.
Normalización de la violencia y crisis de desaparecidos en México
Registros de la Comisión Nacional de Búsqueda apuntan que más de 100 mil personas se encuentran desaparecidas en el país, lo que equivale a la capacidad de aforo que tiene el Estadio Azteca.
Por lo que este kit forense podría esconder una narrativa más oscura: la desaparición es una posibilidad tan alta que debemos estar preparados. Que a su vez refleja la incapacidad del Estado para garantizar la seguridad del “pueblo” que tanto juraron proteger.