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Misteriosos drones bomba hunden barcos en las Galápagos ¿Quién está detrás del ataque?

Pescadores de Ecuador denuncian ataques con drones bomba en las Islas Galápagos. Sobrevivientes apuntan a tripulantes armados y la sombra de un programa de la CIA.

Misterioso ataque a pescadores
|CNN/ Darwin Pico Flores

Un sangriento y misterioso episodio en aguas del Océano Pacífico mantiene en vilo a las autoridades de Ecuador y Estados Unidos. Pescadores de la ciudad de Manta denunciaron haber sido víctimas de ataques coordinados con drones cargados de explosivos que hundieron sus embarcaciones cerca de las Islas Galápagos. Los sobrevivientes aseguran que, tras las detonaciones, fueron retenidos por hombres armados de habla inglesa a bordo de un barco fantasma y posteriormente entregados a las autoridades de El Salvador.

El caso ha ganado atención internacional luego de que reportes periodísticos en Estados Unidos vincularan las incursiones con un presunto programa encubierto de la CIA, una versión que las agencias de inteligencia estadounidenses han evitado confirmar.

"Caí sobre el tanque de diésel": Sobreviviente

Los testimonios de las tripulaciones de los barcos La Negra Francisca Duarte II y Don Maca describen patrones de ataque idénticos registrados a mediados de marzo:

  • Ataque a La Negra Francisca: El 17 de marzo, un dron de cuatro hélices se estrelló contra los tanques de gasolina de la nave. El capitán Hernán Flores sufrió heridas en la cabeza, su sobrino Jordyn Flores quedó gravemente herido de un pie y otro marinero resultó con severas quemaduras en la espalda. La embarcación quedó envuelta en llamas a 170 millas de las Islas Galápagos.
  • Ataque al Don Maca: Días después, el 26 de marzo, una segunda nave fue bombardeada. "Salí volando y salpiqué contra un tanque de diésel. La gente gritaba '¡dron, dron!'. Era un dron disparándonos y arrojándonos la bomba", relató el pescador Jaime Rubén Cervantes Macías.

Ambas tripulaciones afirmaron haber visto previamente un avión de reconocimiento gris sobrevolando la zona. Registros de vuelo públicos revelaron que el área era patrullada por una aeronave vinculada a una dirección privada en Richmond, Virginia.

Los interrogaron en un barco fantasma

Tras el hundimiento de sus naves, los pescadores abordaron botes auxiliares para pedir auxilio a un buque azul de gran tamaño que navegaba a la distancia. Al subir, fueron encapuchados y atados por hombres blancos, de gran estatura, en uniformes camuflados y con insignias de la bandera de Estados Unidos.

Después, los mercenarios entregaron a los sobrevivientes a la Guardacostas de El Salvador, asegurando que los habían rescatado de un naufragio. Tras permanecer varios días retenidos en centros de migración salvadoreños, los pescadores fueron repatriados en avión a Manta.

Las autoridades no han revelado información

El abogado de las víctimas, Jorge Chiriboga Dávalos, enfatizó que los marineros no transportaban sustancias ilícitas y que incluso habían sido inspeccionados días antes por la Armada del Ecuador sin novedad alguna. Asimismo, defensores de derechos humanos investigan la desaparición de un tercer barco, el Fiorella, cuyo paradero se desconoce desde enero.

Mientras la canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, ha evitado dar explicaciones detalladas sobre la presencia de las naves extranjeras en la zona económica exclusiva, los sobrevivientes intentan recuperarse de las secuelas psicológicas y la pérdida de sus herramientas de trabajo. "Psicológicamente estamos traumatizados", confesó el marinero John Sebastián Palacios, quien hoy teme volver a hacerse a la mar.