Hay discursos que suenan bien hasta que se enfrentan con los números y así le sucede a la Cuarta Transformación, quienes fiel a su estilo pueden darse golpes en el pecho y presumir avances, austeridad, seguridad, mejores servicios de salud y disciplina fiscal, pero basta mirar algunos de los datos que acompañan a esas promesas para encontrar una realidad mucho más incómoda para un partido que prometia “esperanza”.
Porque mientras el gobierno asegura que México cambió para bien, hay más de 134 mil personas desaparecidas, más de 72 mil cuerpos sin identificar, padres de niños con cáncer denunciando la falta de insumos y una deuda pública que pasó de 10.5 billones de pesos en 2018 a 19 billones en 2026.
La austeridad que presume la 4T y los privilegios que siguen bajo la lupa
Uno de los principales argumentos de la Cuarta Transformación ha sido que los privilegios quedaron atrás; sin embargo, esa afirmación choca con los señalamientos sobre funcionarios y figuras relacionadas con Morena que continúan utilizando servicios de primera clase.
La pregunta es inevitable: ¿realmente se acabaron los lujos o simplemente cambió quién los disfruta?
La promesa de acabar con los privilegios también enfrenta cuestionamientos por los viajes en primera clase de figuras como Gerardo Fernández Noroña y Layda Sansores, mientras José Ramón López Beltrán y Andy López Beltrán por también tener una vida acomodada, lejos de la que predicaba su padre, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Libertad de expresión: del discurso a las acusaciones de censura
Otra promesa que queda bajo presión es la defensa de la libertad de expresión y esta podría ser una de las más graves, porque mientras aseguran que respetan este principio, a través de acusaciones o presentaciones en la mañanera intentar silenciar a todo aquel que les cuestione.
El episodio que alimenta este reclamo ocurrió cuando personal del Instituto Nacional Electoral acudió a un domicilio para notificar una queja presentada por el partido en el Gobierno.
Más de 134 mil desaparecidos: la cifra que no puede maquillarse con un discurso
En seguridad, la distancia entre el discurso y la realidad también resulta difícil de ignorar, el gobierno federal habla de una reducción de homicidios y de una menor inseguridad, pero existe otro indicador que no puede desaparecer de la conversación: las personas desaparecidas.
México acumula más de 134 mil personas desaparecidas y más de 72 mil cuerpos sin identificar a nivel nacional y detrás de esas cifras están las madres buscadoras, que continúan reclamando respuestas.
La deuda pública prácticamente se duplicó
La disciplina fiscal también enfrenta un dato que obliga a mirar dos veces las cuentas, recientemente la deuda pública pasó de 10.5 billones de pesos en 2018 a 19 billones en 2026.
El caso de Pemex tampoco queda fuera. Su rescate es señalado por el deterioro de la deuda mexicana, mientras se estima que la empresa perderá aproximadamente entre 4 mil y 5 mil millones de dólares en esos dos años.
Si la disciplina fiscal es uno de los argumentos para defender la gestión económica, estos números abren una pregunta difícil de esquivar: ¿qué tan disciplinadas son realmente las finanzas del país?
Tren Maya: 600 mil millones de pesos y pérdidas de hasta 25 millones diarios
El Tren Maya, una de las obras emblemáticas de la Cuarta Transformación, también aparece en el centro de los cuestionamientos, comenzando por su costo de 600 mil millones de pesos y que actualmente pierde hasta 25 millones de pesos al día, casi nada.
Pero los resultados económicos también forman parte de la evaluación de una obra pública. Y cuando las pérdidas alcanzan millones de pesos diarios, resulta inevitable cuestionar qué tan sostenible es presentarla simplemente como un triunfo.
Sinaloa: violencia, narcotráfico y acusaciones contra Rocha Moya e Inzunza
La violencia y el narcotráfico han colocado al estado en el centro de la conversación, mientras se lanzan señalamientos contra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza, a quienes se acusa de ser “emblemas de la corrupción política ligada al crimen organizado”.
Y ahí está el verdadero desafío para la Cuarta Transformación: no basta con presumir cifras, también hay que explicar qué ocurre con los desaparecidos, con las familias que buscan medicamentos, con una deuda que crece, con empresas públicas que pierden dinero y con un movimiento político que tampoco parece estar tan unido como presume.
Porque cuando los números contradicen el discurso, el problema ya no es la narrativa, el problema es la realidad.