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Niños, las víctimas del delito | Geraldine Aragón

De 2018 a 2021, se canalizaron 3 mil 353 niños con algún familiar o familia de acogida, tras haber sido víctimas de algún delito.

Geraldine Aragón, editorial 2022

Ver el dolor, el descuido, los abusos, la falta de respeto hacia un niño es el hecho más cruel que puede suceder. Aquellos niños que viven en un núcleo familiar roto, donde su madre y su padre han cometido un delito, pasan sus días tratando de sobrevivir escapando de la tristeza y siendo víctimas del delito.

Mientras se determina la situación legal de aquellos adultos que han cometido algún ilícito, sus hijos quedan en vulnerabilidad.

Entonces, el "Centro de Estancia Transitoria para Niños y Niñas" de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX los acoge en un albergue; mientras ubica a algún familiar que pueda hacerse cargo de ellos y si no es así, pueden dar a los niños en adopción, una vez que sus padres han perdido la patria potestad.

La mayoría de ellos están muy conscientes del por qué están en ese lugar, no saben de límites, pero sí de malos tratos; llegan niños en edad escolar y preescolar, aunque también se encuentran ahí todos los pequeños que han sido abandonados en vía pública.

Los cuneros están llenos y es que ni viendo su carita de inocentes, sus padres se apiadaron y no dudaron en dejarlos como un objeto en la basura, en un baño o en cualquier lugar de la calle.

Sin embargo, este lugar cuenta con más de 20 cuneros donde sus “mamis”, como les llaman a las enfermeras, les preparan su biberones, los alimentan, los duermen, los asean y los llenan de los abrazos y besos que su familia les negó.

Padres adoptivos prefieren a niños recién nacidos

En el caso de que algunos de sus padres pierdan la patria potestad, los niños pueden ser dados en adopción; tan solo en el 2021 fueron adoptados 5 bebés.

La mayoría de los padres adoptivos desean un recién nacido, quizás porque no tendrán tantos recuerdos de su pasado, este es el mismo proceso con los niños más grandes solo que la mayoría llegan a la estancia con sus hermanos y ya con muchos vacíos y traumas, difíciles de sanar.

Este albergue tiene una capacidad total de casi 80 niños y al entrar solo se escuchan risas y juegos, aquellos sonidos que vienen de la tranquilidad, la libertad y la paz de un pequeño.

Reciben sus alimentos en estricto orden, mientras comían pude platicar con ellos, la mayoría te cuentan que están ahí porque los golpeaban sus padres, porque han sido abusados sexualmente, o bien, porque sus progenitores vendían droga, robaron, asesinaron y están en un proceso legal por lo que no pueden verlos.

Se realiza un estudio para determinar quién de su familia podría cuidar a los pequeños, o bien si no existe alguien que lo haga.

De diciembre del 2018 a diciembre de 2021 se canalizaron 3 mil 353 niños, niñas y adolescentes, ya sea con algún familiar, una familia extendida, una familia de acogida o incluso puestos en adopción.

Para realizar el trámite lo más difícil es obtener el certificado de persona viable para una adopción y posteriormente, vigilan que estos niños tengan buena conexión con sus futuros padres. Mientras tanto, la ley determina si los padres pueden recuperar a su hijo del albergue.

Y en definitiva, un padre que perdió la patria potestad no puede recuperar a un hijo y mucho menos si ya fue adoptado.

La realidad de estos pequeños es muy dura, sin embargo, es peor verlos crecer en un hogar donde la violencia y el abuso es parte de su realidad.

Geraldine Aragón / Fuerza Informativa Azteca