El primer ministro de Hungría, Peter Magyar, anunció este sábado 1 de agosto de 2026 que la central nuclear de Paks, responsable de generar casi la mitad de la electricidad del país, podría apagar completamente sus operaciones durante este fin de semana debido a los niveles mínimos históricos que registra el río Danubio.
La instalación eléctrica, que cuenta con cuatro reactores de diseño ruso y una capacidad combinada de dos gigavatios, opera actualmente a un 25% de su rendimiento habitual, ante la imposibilidad de extraer el caudal suficiente de agua dulce necesario para enfriar sus sistemas térmicos.
De concretarse la interrupción total, la planta de Paks enfrentaría el primer paro generalizado en sus 44 años de historia operativa. El desplome en el caudal del río Danubio, provocado por una sequía prolongada en Europa Central, no solo ha paralizado el transporte fluvial de carga y el turismo en Budapest, sino que amenaza con desencadenar un severo impacto en la economía magiar, la cual ya registró un crecimiento por debajo de las previsiones oficiales durante el segundo trimestre del año.
Hungary's Paks nuclear plant, which generates nearly half the country's electricity, faces its first-ever shutdown in 44 years as record-low Danube water levels threaten cooling capacity during a heatwave https://t.co/rocT7fULiZ pic.twitter.com/RxNDGiaOJ3
— Reuters (@Reuters) July 31, 2026
Tienen un plan de emergencia
Ante la pérdida de generación base, el gobierno encabezado por Peter Magyar anunció la publicación de un decreto de emergencia para imponer recortes voluntarios y obligatorios en el consumo de energía a los grandes usuarios industriales. La directiva faculta al operador estatal de la red eléctrica, MAVIR, a desconectar de forma temporal a grandes complejos manufactureros en caso de que las importaciones no logren compensar el déficit energético. El vicepresidente del partido Tisza, Mark Radnai, estimó que la adquisición de electricidad de emergencia en los mercados vecinos podría generarle a las arcas públicas un costo adicional de entre 315 y 630 millones de dólares.
Como parte del paquete de ahorro de energía impulsado por el Ejecutivo, se ordenó la suspensión del tráfico de trenes de carga en horarios de mayor demanda, el apagado de la iluminación ornamental en edificios públicos e instituciones del Estado, y la implementación del trabajo remoto obligatorio para el personal del sector público durante el inicio de la próxima semana. Asimismo, la administración central garantizó que el suministro para los hogares será la última prioridad en la escala de eventuales racionamientos.
Además de la sequía hay fallas en la red
La vulnerabilidad del sistema eléctrico húngaro se vio agravada por una avería paralela registrada en la central térmica de gas de Százhalombatta, la más grande del país, que dejó fuera de servicio 400 megavatios adicionales de potencia. Aunque las autoridades prevén restablecer dicha infraestructura durante la jornada del domingo, la administración estatal mantendrá las alertas operativas ante la falta de precipitaciones en la cuenca del Danubio.
Adicionalmente, los municipios más afectados por la bajada del caudal fluvial han comenzado a aplicar restricciones estrictas al consumo público y privado de agua potable. Peter Magyar enfatizó que las medidas preventivas buscan estabilizar la red nacional mientras el Ministerio de Energía de Hungría coordina compras de emergencia con operadores interconectados en el resto de la región europea para evitar colapsos en la infraestructura crítica.
