Una “rebelión silenciosa” se gesta en el Instituto Nacional Electoral (INE). Más de 5 mil trabajadores de los 841 Módulos de Atención Ciudadana alistan un paro nacional de actividades tras meses de exigir mejores condiciones laborales, un aumento de salario y denunciar jornadas extenuantes.
La suspensión de labores en las oficinas del INE amenaza con paralizar la atención de 80 mil trámites diarios y la entrega de más de 5.4 millones de credenciales en todo el país. A pesar de que los empleados intentaron entablar un diálogo y enviaron solicitudes formales a la consejera presidenta Guadalupe Taddei, la falta de respuesta y el rechazo a sus exigencias de mejora laboral han llevado a los funcionarios a preparar el cierre de módulos en los próximos días.
“Un funcionario del INE no es cualquier funcionario (...) Son la base que sostiene todo lo demás”, explicó Mónica Garza, para Hechos AM.