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¿Se acaba la clorofila? El pigmento verde se está desvaneciendo con la llegada de “El Niño”

Satélites desde la NASA detectan una gran caída de clorofila en el Pacífico por El Niño 2026; descubre una amenaza invisible que se cierne sobre la vida marina.

Satélites de la NASA detectan alarmante caída de clorofila en el Pacífico.
El motor invisible del océano se apaga por “El Niño” 2026; descubre la reacción en cadena que amenaza con colapsar todo el frágil ecosistema marino por completo.|NASA

Hay una caída en los niveles de clorofila, una de las primeras alertas que detectan los satélites de la NASA para anunciar el fortalecimiento o llegada del fenómeno meteorológico "El Niño", pero ¿cuál es el impacto que tiene en el ambiente? Te contamos.

El bosque invisible que existe en el océano está formado por seres minúsculos llamados fitoplancton, y estos utilizan la clorofila para realizar la fotosíntesis y transformar la luz solar en alimento. Este pigmento verde necesita que desde las profundidades suba agua fría, cargada de nutrientes, para que la vegetación marina prospere.

¿Cómo afecta el fenómeno del niño a la producción de clorofila?

Al haber menos clorofila en el agua, la cantidad de fitoplancton disminuye dramáticamente y con ello el motor básico que sostiene a todo el ecosistema marino pierde su fuerza

En imágenes satelitales obtenidas en junio de 2026, se confirmó una baja considerable de clorofila en la zona del Pacífico ecuatorial, esto en comparación con años anteriores.

Ante la falta de este alimento primario, se desencadena un impacto en cadena para toda la vida marina, donde se ve afectado el zooplancton y, con ello, peces, aves y mamíferos, que dependen de ellos para sobrevivir.

¿Cuándo comenzó el fenómeno de El Niño y cuáles son sus implicaciones?

El fenómeno de "El Niño" actual comenzó a mitad de 2026 y los pronósticos del Centro de Predicción Climática indican que continuará intensificándose hacia finales de año, con altas probabilidades de extenderse hasta principios de 2027.

Sus implicaciones no son solo biológicas, sino también climáticas a nivel global, generando alteraciones drásticas que van desde severas sequías y retrasos en las lluvias monzónicas en ciertas regiones, hasta lluvias intensas e inundaciones en zonas desérticas y cambios en la ruta de formación de ciclones tropicales.

A pesar del impacto negativo inmediato en los ecosistemas, la naturaleza suele experimentar un proceso de recuperación paulatino una vez que el fenómeno empieza a ceder.

Las investigaciones señalan que, tras el paso de El Niño, suele registrarse un rebote en las concentraciones de clorofila gracias al transporte de hierro por las corrientes marinas y al polvo rico en minerales traído por el viento.

Asimismo, el posterior enfriamiento del océano o la llegada de un episodio de La Niña suelen reactivar el afloramiento de nutrientes, detonando grandes floraciones de fitoplancton que ayudan a repoblar la fauna marina.

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