¡No, no estás exagerando! Sentir ansiedad o depresión por el regreso a clases es completamente normal e incluso podría tratarse del síndrome post-vacacional, ¿cómo saber si lo presentas? Te contamos los detalles.
¿Qué es el síndrome post-vacacional?
De acuerdo con la clínica Universidad de Navarra, el síndrome post-vacacional, tal y como su nombre lo indica, es un proceso adaptativo a la rutina y a la vida laboral después de las vacaciones que puede generar estrés y cuadros depresivos.
En la mayoría de los casos, este padecimiento se acompaña de síntomas como fatiga, insomnio, ansiedad e irritabilidad o incluso malestares físicos, que van desde dolores de cabeza, de espalda y hasta problemas digestivos.
Hasta el momento, se desconocen las razones exactas por las que se presentan estos malestares tras un retorno a las actividades; sin embargo, algunos investigadores lo atribuyen al modo en que los alumnos ven su vida escolar y la vuelta a las obligaciones, pues al estar de vacaciones, el cerebro se acostumbra a vivir nuevas experiencias de forma regular.
¿Cuánto dura el síndrome post-vacacional?
Aunque no puede definirse como una enfermedad, la clínica Universidad de Navarra confirma que se trata de un conjunto de síntomas real que puede llegar a producir efectos negativos en los estudiantes y su entorno.
En los casos más extremos, esta afección puede presentarse duran semanas o incluso meses después del periodo vacacional, llegando a reducir considerablemente los niveles de rendimiento y el estado anímico de quien lo padece.
Tips para evitar el síndrome post-vacacional
Se estima que el síndrome post-vacacional, afecta a una de cada cinco estudiantes después de las vacaciones, por lo que es importante permanecer atento a los signos para aprender a controlarlo.
Los expertos indican que la primera forma de combatirlo es aceptando que se debe volver a la rutina habitual y tomar las cosas con calma, es decir, días antes del regreso a clases se debe comenzar con una rutina paulatina para garantizar un correcto descanso.
Entre otras recomendaciones, los estudiantes también pueden optar por llevar a cabo las siguientes actividades:
- Dormir adecuadamente, alrededor de las ocho horas.
- Practicar ejercicio físico moderado, si es posible a diario.
- Mantener una actitud realista y proactiva.
- Practicar la relajación en intervalos regulares, comenzando por meditación o ejercicios de respiración.
¡Tómalo en cuenta! Este padecimiento no solo puede afectar a los estudiantes en su retorno a las aulas, sino también se presentan, la mayor parte, en adultos después de un periodo vacacional. En caso de que detectes uno o varios de los síntomas anteriormente mencionados se recomienda acudir con un médico especialista.