El satélite mexicano Solidaridad II fue colocado en órbita en 1994, consolidándose como una pieza clave en la historia tecnológica del país y en la evolución de las telecomunicaciones nacionales.
Este dispositivo artificial formó parte de la segunda generación de satélites diseñados para ampliar la conectividad, abriendo un abanico de cobertura que abarcaba la totalidad del territorio mexicano, el sur de los Estados Unidos, gran parte de Sudamérica y la región del Caribe.
Objetivos y cobertura continental
El propósito principal de esta tecnología consistió en incrementar la potencia de transmisión para reducir de manera significativa el número de antenas receptoras de señales necesarias, logrando con ello una cobertura regional verdaderamente efectiva en el continente americano.
#SabíasQue en 1994, el satélite mexicano de comunicaciones Solidaridad II es colocado en órbita. #LaCulturaNosMueve https://t.co/gdFJ6jYL4B
— Secretaría General de Gobierno (@SGGEdomex) October 8, 2018
Gracias a estas características, el sistema permitió llevar servicios indispensables de telecomunicaciones hacia regiones y localidades profundamente aisladas o de difícil acceso, donde la infraestructura terrestre tradicional jamás había logrado ofrecer cobertura.
¿Para qué sirvió el satélite mexicano en el espacio?
El 7 de octubre de 1994, el artefacto despegó hacia el espacio para convertirse en el único sistema capaz de operar señales cifradas de voz y datos al servicio de dependencias prioritarias como la Secretaría de la Defensa Nacional, la entonces Procuraduría General de la República, la Secretaría de Seguridad Pública y la Marina Armada de México.
Este rol de alta confidencialidad y control lo mantuvo activo y operando de forma continua hasta el año 2013, cuando concluyó su larga vida útil en el espacio.
