Cuando los huracanes de categoría mayor tocan tierra, la destrucción es casi inevitable. Lluvias intensas, árboles caídos e incluso fuertes vientos arrasan con las casas, pero hay un lugar que parece desafiar toda lógica: el ojo del huracán.
Por unos minutos o incluso un par de horas, el viento disminuye, las nubes se abren y hasta puede aparecer un cielo azul o el sol. Pero esa aparente tranquilidad solo significa peligro.
Por esta razón se forma el ojo del huracán
El ojo es la zona central de un huracán. Generalmente mide entre 20 y 60 kilómetros de diámetro, aunque en algunos casos puede ser más pequeño o mucho más grande.
Pero a diferencia de lo que se cree, esta es la zona de aparente “calma” y esto gracias al aire, ya que en lugar de ascender como ocurre en las tormentas, desciende lentamente hacia la superficie.
Calma tensa ... así ha sido el ojo del huracán Melissa. En ocasiones el ojo de un huracán puede confundir a la población porque cuando pasa por una zona, es solo un paréntesis de actividad antes de la llegada de otra tanda de lluvias torrenciales y fuertes vientos y oleaje.… pic.twitter.com/wHSNGoRelW
— Mario Picazo (@picazomario) October 29, 2025
Ese aire se calienta y se seca durante el descenso, provocando que las nubes se disipen y que los vientos disminuyan de forma considerable.
Por esa razón, dentro del ojo puede observarse un cielo parcialmente despejado o completamente azul durante el día.
Si el huracán ocurre por la noche, incluso es posible distinguir las estrellas, mientras por fuera el fenómeno ocasiona fuertes lluvias y rachas de viento extremas.
Esto pasa porque los fuertes vientos que giran alrededor del ciclón nunca llegan completamente al centro. En cambio, rodean el ojo formando un anillo conocido como la pared del ojo.
El "efecto estadio" que solo ocurre en los huracanes más intensos
Uno de los fenómenos más sorprendentes que pueden observarse dentro del ojo es el llamado “efecto estadio”. Este fenómeno aparece únicamente en huracanes muy fuertes, generalmente de categoría 3, 4 o 5.
Las enormes paredes de nubes no parecen subir de manera vertical, sino que se inclinan hacia afuera conforme ganan altura. Esto crea la sensación de encontrarse en el centro de un estadio gigantesco, donde las nubes forman una especie de graderío circular que rodea completamente el cielo despejado.
Wow! Look at the lightning in Hurricane Beryl's eye wall ⚡️👀pic.twitter.com/p4hnDtehWk
— Volcaholic 🌋 (@volcaholic1) July 1, 2024
El efecto ocurre porque, a medida que el huracán gira a velocidades extremas, empuja el aire de la pared del ojo hacia el exterior, especialmente en las capas más altas de la tormenta.
Al mismo tiempo, el aire seco que desciende en el centro elimina las nubes y deja visible ese enorme "hueco" en medio del ciclón.
¿Es peligroso estar dentro del ojo del huracán?
Aunque el ambiente pueda parecer tranquilo, la respuesta es sí. Permanecer dentro del ojo del huracán sigue siendo extremadamente peligroso.
La razón principal es que esa calma solo es temporal. En cuanto el ojo continúa avanzando, llega la pared del ojo del lado opuesto, donde nuevamente aparecen los vientos más violentos, las lluvias torrenciales y las tormentas más intensas.
Si deja de llover… podrías estar en el ojo del huracán
Uno de los errores más comunes durante un ciclón tropical ocurre cuando las personas creen que ya pasó o dejó de afectar a la región y todo porque dejó de llover o el viento disminuyó.
Pero es aquí donde las autoridades de Protección Civil insisten en que nadie debe salir de su vivienda durante ese momento, ya que probablemente el ojo del huracán se encuentra sobre la zona.
