Con el regreso a clases a la vuelta de la esquina, miles de niños vuelven a las aulas y, con ellos, regresa también uno de los problemas más comunes en esta temporada: la propagación de piojos y liendres, conocidos médicamente como pediculosis.
Esta infestación, aunque no representa un riesgo grave para la salud, es altamente contagiosa y puede propagarse rápidamente entre escuelas, albergues o lugares superpoblados.
¿Qué es la pediculosis?
Lapediculosis es la infestación del cuero cabelludo causada por el piojo de la cabeza (Pediculus humanus capitis), un parásito que se alimenta de sangre y deposita sus huevos, llamados liendres, en la base del cabello.
Afecta principalmente a niños debido al contacto cercano que tienen entre sí en el salón de clases, recreos y otras actividades. Aunque en realidad, afecta a cualquier persona por el contacto directo, incluso mediante algo tan sencillo como un abrazo.
A diferencia de lo que se cree, los piojos no vuelan ni saltan, ni mucho menos tienen alas; sino que caminan rápidamente de un cabello a otro.
¿Cómo se contagian los piojos?
Las formas de contagio pueden darse por contacto directo o al compartir objetos personales. A continuación, te explicamos en qué situaciones son más comunes:
- Contacto directo cabeza con cabeza.
- Compartir peines, cepillos, gorras, diademas o accesorios para el cabello.
- Compartir toallas, almohadas o ropa de cama.
Es importante aclarar que los piojos no transmiten ninguna enfermedad infecciosa, aunque rascarse puede provocar infecciones y llagas en la piel.
¿Cómo detectar si mi hijo tiene piojos?
- Picazón intensa en el cuero cabelludo, sobre todo detrás de las orejas y en la nuca.
- Sensación de cosquilleo o movimiento en el cabello.
- Pequeños puntos blancos (liendres) adheridos al cabello, cerca de la raíz.
- Irritación o pequeñas heridas por el rascado.
¿Cómo prevenir el contagio en el regreso a clases?
Con el objetivo de que tus hijos tengan un regreso a clases libre de estos parásitos, te compartimos algunos consejos sencillos:
- Inspeccionar el cabello de los niños al menos una vez por semana.
- Evitar compartir objetos personales: Peines, cepillos, gorras, diademas, pasadores, etc.
- Recoger el cabello: En niñas con cabello largo, usar trenzas, coletas o chongos reduce el riesgo de contacto directo.
- Lavar con agua caliente fundas de almohada, sábanas y objetos que estén en contacto con la cabeza.
Ante la sospecha de contagio, se recomienda acudir con el pediatra o farmacéutico para aplicar un tratamiento específico (shampoos o lociones pediculicidas) y usar peine fino para retirar liendres.