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De restaurante de hamburguesas a hospital improvisado: Médicos voluntarios atienden a oscuras en Venezuela

Una hamburguesería se convirtió en un centro de salud en La Guaira. Mientras un grupo de médicos voluntarios de Barquisimeto ya superó las 400 atenciones y mantiene un ala de rescate veterinario

El doble sismo que azotó a Venezuela sigue movilizando los esfuerzos de asistencia en las zonas más afectadas. En el sector de Caraballeda, en el estado de La Guaira, un local de comida rápida que quedó vacío y vandalizado tras el desastre se convirtió en el epicentro de la resistencia médica local. Un equipo de profesionales de la salud civil y veterinaria tomó las instalaciones para levantar un centro de atención primaria que ya ha atendido a más de 400 damnificados desde las primeras horas de la tragedia.

La iniciativa cobró fuerza con la llegada de un grupo de médicos originarios de Barquisimeto, estado Lara, quienes viajaron a la zona cero de manera voluntaria. Coordinados por el Dr. Fernando Jaimes, el equipo se integró con especialistas locales y profesionales como la cirujana Moileybick Parada y el médico general Santiago Peña, logrando establecer un sistema de triaje y atención que recibe a más de 300 personas por día.

No hay combustible ni medicamentos

A pesar del éxito logístico en la administración del espacio, el Dr. Fernando Jaimes lanzó un llamado de alerta debido a las precarias condiciones en las que operan por la falta de servicios básicos. La zona continúa completamente a oscuras, por lo que el hospital improvisado depende exclusivamente de una planta eléctrica y una bomba para extraer agua de un tanque subterráneo. Actualmente, el centro requiere con urgencia donaciones de gasoil para mantener encendidos los equipos médicos y garantizar la iluminación necesaria durante los procedimientos nocturnos.

Asimismo, el personal médico reportó un desgaste acelerado en el inventario de medicamentos básicos. Existe una alta demanda de antialérgicos, antiinflamatorios, antihipertensivos y antibióticos de amplio espectro. De igual forma, las condiciones sanitarias de la emergencia han derivado en numerosos cuadros diarreicos, por lo que urge el abastecimiento de protector gástrico (omeprazol), probióticos, suero oral y bebidas hidratantes para la población y los propios rescatistas.

Improvisaron quirófanos

Aunque el personal logra estabilizar fracturas abiertas, atender traumatismos severos por desprendimiento de estructuras y tratar casos de deshidratación o rabdomiólisis en los equipos de rescate, el espacio no está apto para cirugías mayores y complejas. Por este motivo, los coordinadores señalaron la necesidad urgente de contar con ambulancias fijas en el sitio para trasladar de inmediato a los pacientes críticos hacia hospitales con quirófanos operativos.