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Rusia y Ucrania no tienen las fuerzas para obtener una victoria

Rusia sigue con la idea de avanzar, cuesta lo que cueste; mientras que Ucrania sigue con la idea de resistir con ayuda del armamento facilitado por Occidente.

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En la guerra no hay ganadores. Lo vengo diciendo desde que empezó, hace un año, el conflicto absurdo entre Rusia y Ucrania... y lo mantengo.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llegó de sorpresa a Kiev para manifestarle su apoyo a Volodimir Zelensky, y al mismo tiempo, advertirle a Putin que Washington está en la jugada.

Horas más tarde aparece el ruso diciendo que suspenden el tratado del control de armas nucleares que firmó con Estados Unidos.

Así que Moscú lo deja claro: están listos para probar armas nucleares. Esto da pie a reforzar la idea de que el fin de la invasión está lejos, se va a prolongar por tiempo indefinido. No sabemos cuándo termine.

Muchos partimos, incluso, de la idea de que no se puede acabar el conflicto en el campo de batalla. Un campo de batalla que hoy es un cementerio. Un conflicto que ha dejado ciudades completamente destruidas y a millones de desplazados.

Rusia continuará su avance... y Ucrania, firme en la idea de combatir

Rusia sigue con la idea de avanzar, cuesta lo que cueste, las vidas no importan. Y lo hacen bajo el lema y la convicción de que son invencibles. No hay un solo ruso que piense en la derrota.

Los ucranianos siguen con la idea de combatir, cueste lo que cueste. Van a resistir con ayuda del armamento facilitado por Occidente.

El propio Joe Biden llegó de sorpresa a Ucrania para entregar, directamente, 500 millones de dólares. Eso sí, Kiev no puede cruzar la raya que lleve a Moscú a usar armas nucleares. Tomando en cuenta que Putin tiene el botón en mano, listo para accionarlo.

Ha pasado un año y ni uno, ni otro lado tienen las fuerzas suficientes para obtener una victoria.

¿Y Europa?

Debería buscar negociar con Rusia, calmar los demonios de Vladimir Putin porque este conflicto está poniendo en jaque el sistema energético y la competitividad de Europa en los mercados.