Medicamentos como la semaglutida y la tirzepatida, son versiones sintéticas que imitan hormonas naturales que el cuerpo secreta ante la presencia de alimentos. Estas sustancias actúan principalmente sobre mecanismos relacionados con el control de la glucosa y el hambre, pero ¿cómo ayuda a la diabetes?
¿Cómo ayudan a controlar la diabetes?
De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) estos medicamentos ayudan al páncreas a producir y liberar más insulina cuando los niveles de azúcar en la sangre están elevados.
También contribuyen a prevenir que el hígado produzca y libere demasiada glucosa al torrente sanguíneo. Además, retrasan la velocidad con la que los alimentos salen del estómago, lo que ayuda a evitar picos de azúcar después de las comidas.
¿Cómo actúan sobre el hambre?
Además, señalan que estos medicamentos también actúan en el hipotálamo, una zona del cerebro encargada de procesar el hambre.
Al imitar a la hormona GLP-1, producida en el intestino, pueden disminuir el hambre, la ingesta de alimentos y los antojos dulces.
También envían señales relacionadas con la saciedad, como la sensación de que ya es suficiente alimento ingerido.
Algunos pacientes experimentan pérdida de peso de entre 15% y 20% del peso inicial. Por ello, además de su relación con el control de la diabetes, la semaglutida y la tirzepatida han adquirido relevancia por sus efectos sobre el apetito y el peso corporal.
¿Se aproxima la cura para la diabetes?
La idea de una cura para la diabetes volvió a llamar la atención tras un avance médico reportado por científicos en China. El equipo logró restaurar la función de los islotes pancreáticos en tres pacientes con diabetes tipo 1, un resultado que ha despertado expectativa.
El tratamiento se basa en tejidos similares a islotes pancreáticos creados a partir de células madre. Con esto buscaron devolverle al cuerpo una función que esta enfermedad arrebata: la capacidad de producir insulina de manera adecuada.
