En Tixtla, Guerrero, los campesinos siembran en agosto flores de terciopelo, pasúchitl y tapayola para el Día de Muertos, pero la falta de lluvias pone en riesgo sus cultivos. Productores como Joel optaron por sembrar solo el 30% de sus parcelas para reducir pérdidas, y actualmente se abastecen de agua de manantiales, cuya disponibilidad no garantizan más allá de tres meses. De no regularizarse las lluvias, advierten que para noviembre podría escasear incluso el agua para consumo humano. Según la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero, la canícula está por concluir y se espera que en las próximas semanas las lluvias retomen su curso normal.