La tranquilidad en Israel parece no existir. Sus habitantes han tenido que llevar su vida cotidiana en medio de bombardeos y ataques.
Algunas mujeres, por ejemplo, trabajan en Yarka, al norte de Israel. Es una de las comunidades más cercanas a la frontera con Líbano.
Se ubica en uno de los lugares más peligrosos actualmente del país. Está a menos de 8 kilómetros de la frontera con Líbano.
Trabajadoras, expuestas a misiles del Hezbolá
Las mujeres que salen a trabajar se mantienen expuestas, pues están muy cerca y totalmente al alcance de los misiles del Hezbolá.
Las alertas contra misiles y ataques suenan prácticamente todo el día en este lugar. Para ellas, su vida ya se volvió cotidiana y muy apegada a este tipo de sirenas.
Cada una de ellas trabaja turnos de ocho horas. Las mujeres en esta comunidad se ubican en estos trabajos para ayudar a sus esposos, a sus hijos que están ligados al Ejército israelí en esta batalla que tienen al norte y al sur del país.
Ataque israelí en Beirut deja 37 muertos
Los equipos de rescate de Beirut buscaban el sábado a personas que seguían desaparecidas entre los escombros, después de que un ataque aéreo israelí contra comandantes de Hezbolá dejara el día anterior al menos 37 muertos en un suburbio de la capital libanesa, según las autoridades.
El grupo militante Hezbolá dijo durante la noche que entre los muertos en el ataque más mortífero en un año de conflicto con Israel se contaban 16 de sus miembros, y que el líder de alto rango Ibrahim Aqil y otro alto comandante, Ahmed Wahbi, estaban entre los fallecidos.
El Ejército israelí, en mensajes en X, dijo que el ataque había alcanzado una reunión clandestina de Aqil y altos mandos de las fuerzas de élite Radwan de Hezbolá, y que había "desmantelado casi por completo" la cadena de mando militar del grupo militante.
Con información de Reuters