A un año de la inundación que afectó a Poza Rica, Veracruz, damnificados denuncian la falta de apoyo e indiferencia del gobierno encabezado por Rocío Nahle.
En colonias como la 27 de Septiembre persisten viviendas destruidas y con residuos de hidrocarburo derramados desde la chapopotera local, lo que provoca infecciones de salud en la población.
Pese al reporte del Bienestar de casi 14 mil viviendas dañadas, vecinos señalan que los apoyos, de 25 mil a 70 mil pesos, no llegaron a todos por trabas burocráticas o fue necesario poner del propio bolsillo para reparar techos y muros.
Mientras las cifras oficiales reconocen fallecimientos y desaparecidos, la comunidad sostiene que el saldo real fue mayor debido a las personas que quedaron atrapadas en sus hogares y vehículos durante la madrugada del desastre.