Dicen que el mejor amigo del hombre es el perro. Muestra de ello es el caso de “Chamaca”, una perrita que no se separó en ningún momento de Felipe, su dueño, un trabajador que murió en la zona de básculas de la Central de Abasto de Puebla.
Estuvo con él hasta el último momento. La perrita fue su compañera y no se separó del cuerpo de su amigo, quien quedó tendido entre cobijas y a su lado permaneció su fiel compañera.
Para algunos, la presencia de ella era la de un ángel que acompañaba a Felipe. Una escena que conmovió a los presentes. El hombre, de aproximadamente 35 años, falleció tras ser picado por un alacrán en el codo izquierdo.
De acuerdo con trabajadores de la Central de Abasto, una noche antes se quejó de fuertes dolores y tenía una lesión en esa zona del cuerpo; sin embargo, no fue trasladado a un hospital.
Con información de Monserrat Navedo