Regina está furiosa ya que el nuevo subgerente no lleva las riendas del hotel como debería y se presentó una situación bochornosa mientras todos sus empleados estaban en el funeral de Lola. Lucía empieza desconfiar de Javier, pero él logra convencerla de que está pensando cosas incorrectas una vez más, consiguiendo que ella caiga de nuevo en su juego. Carmen y Gonzalo se encuentran entre la espada y la pared por la relación que hay entre sus hijos y están conscientes de que en algún momento su matrimonio podría terminar. Martha tiene un encuentro con sus hijos en el parque, pero Ramiro llega de sorpresa y la amenazó para que se aleje de ellos.