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Séneca, filósofo estoico: “Sufrimos más a menudo en la imaginación que en la realidad”

Descubre cuál fue una de las reflexiones más importantes que hizo Séneca sobre el sufrimiento que surge en las personas.

No cabe duda que si de grandes filósofos y pensadores hablamos, sin duda alguna tenemos que mencionar a Séneca, una de las figuras más influyentes dentro de la filosofía. A lo largo de su vida, el pensador hizo grandes aportaciones y contribuciones, una de ellas fue su famosa frase “Sufrimos más a menudo en la imaginación que en la realidad”. Con estas palabras el filósofo dejó claro que muchas de las cosas que perturban al hombre, lo llenan de angustia, miedo y dolor provienen de inventos que la propia mente genera, pero que muchas veces no son ciertas, y es que en muchas ocasiones las personas se anticipan a las peores situaciones cuando en realidad no saben qué es lo que pasará.

El remedio que Séneca daba para mitigar esto era eliminar el temor por lo que aún no ha ocurrido y el lamento por lo que ya sucedió, pues el pasado ya no nos pertenece y el futuro es incierto y no lo conocemos.

¿Quién era Séneca?

Lucio Anneo Séneca (conocido como Séneca el Joven) fue un destacado filósofo, político, orador y escritor hispanorromano que nació en el año 4 a. C. y falleció en Roma en el año 65 d. C. A lo largo de su vida hizo grandes aportaciones, una de ellas fue escribir obras sobre la ética y la moral en donde expresaba como alcanzar la tranquilidad del alma, la virtud y la felicidad. Cartas a Lucilio, Sobre la brevedad de la vida, Sobre la ira, Sobre la clemencia y Sobre la felicidad fueron algunas de sus obras más sobresalientes. Hoy en día muchas de sus obras son consideradas objetos de estudio de muchos estudiosos del gremio y siguen teniendo gran impacto en el pensamiento y la filosofía.

¿Qué es el estoicismo?

El estoicismo fue una forma de pensamiento que adoptó Séneca, pero ¿qué es?. Bueno, el estoicismo es una escuela filosófica fundada a principios del siglo III a. C. en Atenas donde Zenón de Citio fue su principal precursor. El objetivo del estoicismo es alcanzar una vida virtuosa, llena de tranquilidad y que al mismo tiempo esté en balance con la razón y el pensamiento. La base principal del estoicismo se centra en diferenciar lo que depende de las personas y lo que no. Por ejemplo, algunas de las que no dependen del hombre son el clima, las enfermedades o incluso la opinión de otras personas mientras que las que sí dependen del hombre son sus pensamientos, impulsos y acciones cometidas.