Fernando Mendoza se ha convertido en el rostro de una de las historias más sorprendentes del deporte universitario en Estados Unidos. Alegre, enfocado y con un discurso siempre positivo, el mariscal de campo de Indiana Hoosiers vive días intensos previos a la final del Playoff de Futbol Americano Universitario, donde este lunes buscará darle a su equipo el primer campeonato nacional de su historia frente a Miami.
Originario del sur de Florida, Mendoza llegó a Indiana tras transferirse desde Cal y, en apenas una temporada, transformó por completo el destino del programa. Ganó el Trofeo Heisman, conquistó a la afición y llevó a los Hoosiers a la mejor campaña de su historia. A sus 22 años, es señalado como el posible primer pick del próximo Draft de la NFL, aunque él insiste en mirar solo el presente.
El presente manda: Indiana y una oportunidad única
Durante el día de medios previo al juego por el título, Mendoza fue claro: el ruido alrededor de su futuro es imposible de ignorar, pero no es su prioridad. Reconoció que amigos y familiares le hacen llegar comentarios y proyecciones sobre la NFL, pero su enfoque está completamente en el duelo del lunes.
"Este es el campeonato nacional. Para esto trabajamos todo el año. En enero pasado nadie hablaba de Indiana aquí", señaló el quarterback, dejando claro que siente una deuda con sus compañeros, entrenadores y con toda la Nación Hoosier.
Indiana está a una victoria de completar un giro de 180 grados como programa, pasando de años de lucha a la posibilidad real de levantar el trofeo más importante del futbol americano universitario. Mendoza entiende la magnitud del momento y lo asume como uno de los partidos más importantes de su vida. "No me centro en el futuro. Mi objetivo es vivir el momento presente y aprovecharlo al máximo. Así es como se construye un gran futuro", afirmó.
La NFL espera, pero el enfoque sigue intacto
Las preguntas sobre su futuro profesional no se hicieron esperar. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de jugar para equipos como los Miami Dolphins, de su ciudad natal, o los Indianapolis Colts, Mendoza volvió a poner el freno y redirigió la conversación. "Mi equipo favorito ahora mismo son los Indiana Hoosiers, especialmente el lunes por la noche", respondió, subrayando que disputar un campeonato nacional es una oportunidad que no se repite.
Si se cumple el pronóstico y es elegido número uno del Draft, su destino inicial serían los Las Vegas Raiders, el peor equipo de la NFL esta temporada. Incluso ante esa posibilidad, Mendoza evitó hablar del tema y reiteró su compromiso con el presente. Para Fernando Mendoza, la NFL es una bendición que llegará en su momento. Hoy, toda su energía está puesta en un solo objetivo: darlo todo por Indiana y buscar un campeonato que ya es histórico, pase lo que pase.