Las grandes historias de estos Juegos Olímpicos tiene varios contendientes para llevarse la mejor de todas las competencias. Pero sin lugar a dudas, muchos elegirán la medalla de Ana Alonso. La atleta española fue atropellada a principios de octubre de 2025 y compitió con la rodilla izquierda destrozada. Pero a pesar del dolor y todo en contra… se metió en el podio del esquí de montaña y así se convirtió en medallista olímpica.
¡GOL de Isaías Violante! | Puebla 0-2 América | Jornada 7 Clausura 2026
¿Cómo fueron los meses previos de esta medallista olímpica?
Tal como se comentó ya, la esquiadora de 29 años se encontraba entrenando para esta competencia en Granada. Lamentablemente y poniendo realmente su vida en riesgo, fue atropellada por una camioneta que fue cegada (el conductor) por el sol. Esto provocó que el sueño básicamente se truncara.
Su rodilla izquierda estaba destrozada, sufriendo rotura de ligamento cruzado anterior y del ligamento lateral interno. En lugar de operarse y perderse los Juegos Olímpicos de 2026, tomó un tratamiento alternativo y aunque se indica que literalmente lloró todos los días por el dolor… llegó lista a Milán.
Apareció desde la Copa del Mundo unos días previo a Milán, pero no se esperaba mucho allí ni en el torneo de febrero en Italia. Pero ante todo pronóstico, la atleta se instaló detrás de la suiza Marianne Fatton y la francesa Emily Harrop en la carrera. Una buena parte de la prueba se la pasó soportando los embates de un par de favoritas más… que se quedaron fuera y le dejaron el bronce a la española.
A principios de octubre de 2025, era atropellada entrenando en bicicleta y los ligamentos de su rodilla quedaban destrozados.
— José Manuel Amorós (@AmorosLive) February 19, 2026
Decidía no operarse para estar en los Juegos Olímpicos.
Lloraba a diario.
Cinco semanas después se ponía los esquís por primera vez en Sierra Nevada.… pic.twitter.com/pzcJBHujp7
¿Cuál fue la reacción ante esta hazaña de la medallista olímpica española?
Cuando poco a poco algunos conocían lo acontecido, se impresionaban por la improbabilidad de que algo así ocurriera. Se cumplió aquel rezo involucrado con el mundo deportivo, el cual indica que se hizo posible lo imposible. Ella misma lo comentó al cruzar la meta ante la televisión española: “La verdad es que no tengo palabras; estoy muy emocionada… Muchas gracias a toda la gente que estuvo conmigo todos estos meses porque fue muy duro. Siempre mantuve que quería venir a los Juegos y luchar por el oro en el relevo mixto y la medalla al esprint, y me miraban como si estuviera loca pero aquí está”.
