Guido Pizarro le envió un mensaje de respeto y cariño a Nicolás Ibáñez tras el gol del delantero de Cruz Azul y la derrota de Tigres, destacando que en el vestidor felino todavía lo consideran alguien muy querido, pese a haber sido su verdugo en el marcador.
Tras el 2-1 a favor de Cruz Azul en la Jornada 6 del Clausura 2026, Guido Pizarro reconoció que Tigres se quedó corto en el resultado que buscaban en el Estadio Cuauhtémoc. El técnico explicó que la sensación que le dejó el juego fue la de un duelo parejo, pero marcado por un lapso crítico al inicio del segundo tiempo.
Pizarro señaló que Cruz Azul aprovechó unos “10 minutos” en los que Tigres no logró reaccionar y ahí se inclinó la balanza a favor de La Máquina. En ese tramo llegaron el autogol felino y el tanto de Nico Ibáñez, que terminaron marcando el trámite del encuentro en la parte complementaria.
La reacción de Pizarro ante la "ley del ex"
En conferencia, Pizarro fue cuestionado directamente por Nicolás Ibáñez, quien volvió a aplicar la “ley del ex” al marcar para Cruz Azul frente a Tigres. Lejos de cualquier polémica, el técnico respondió con un mensaje emotivo y de reconocimiento hacia el delantero argentino.
Pizarro comentó que lo primero sería saludarlo y reiterar que Ibáñez es “un gran chico” y muy querido por el grupo en el vestidor auriazul. Además, le deseó lo mejor tanto a él como a su familia, mostrando que, aunque el gol dolió en lo deportivo, el vínculo personal entre Nico y el entorno de Tigres sigue siendo positivo.
El tanto de Ibáñez llegó en el complemento, cuando Cruz Azul ya había pegado primero con un autogol que descolocó a Tigres. Tras una jugada en el área, Nahuel Guzmán dejó un rebote y Nico apareció para empujar la pelota y poner el 2-0 parcial para La Máquina, celebrando con intensidad ante su exequipo.
Aunque Tigres recortó distancias después, Cruz Azul supo administrar la ventaja y cerró el juego para sellar el 2-1 definitivo. La actuación de Ibáñez refuerza su rol como nuevo referente ofensivo cementero y explica por qué sus antiguos compañeros, como Pizarro, le guardan respeto y aprecio a pesar del golpe deportivo.
Con esta derrota, Tigres queda obligado a corregir esos lapsos de desconexión si quiere mantenerse en la pelea por los primeros puestos del Clausura 2026. Pizarro sabe que el margen de error es cada vez menor y que los próximos partidos serán clave para recuperar confianza y ritmo competitivo.
Del otro lado, Cruz Azul intentará aprovechar el envión anímico que significan victorias como esta, apuntalado por los goles de Nico Ibáñez y la solidez que ha mostrado el equipo bajo Nicolás Larcamón. Y vaya que necesitarán capitalizar el buen momento, porque el próximo encuentro será contra el superlíder Chivas en casa el próximo sábado 21 de febrero a las 21:00 horas.
