Maratón de Boston
Maddie Meyer/Getty Images
13 agosto, 2020
GABRIEL MARTÍNEZ
Otros Deportes

La peor crisis en la historia del Maratón

La pandemia no ha respetado la jerarquía de una de las tradiciones más importantes del deporte

Es una de las prácticas deportivas vigentes de mayor antigüedad, jerarquía que el coronavirus se ha pasado por alto. Ni en tiempos de guerra, ni durante otras pandemias, se habían frenado los maratones más prestigiosos del mundo: Boston, Berlín, Nueva York, Chicago, Londres y Tokio. Este último esquivó la ruina por cuestión de días, antes de que todo explotara, mientras la organización del Reino Unido, que intentó desafiar al Covid-19 hasta la última instancia, finalmente se hincó, pues sólo recibirá a corredores de élite.

  Chicago, previsto para el 11 de octubre, quiso mantener esperanzados a sus atletas, pero al ver la ligereza con la que los casos han aumentado en Estados Unidos, que no parecen tener un final, cedió. Desde 1977 la ciudad de los vientos celebraba sin detenimiento su recorrido de 42 kilómetros.

Boston, por su parte, anunció su cancelación definitiva desde hace algunos meses, luego de un intento fallido por reagendar. Se había programado para abril 20, y fue inicialmente postergado para el 14 de septiembre. Ninguna de las dos fechas pudo ser. Esta ciudad no había sufrido una cancelación hasta ahora, en sus 124 años de historia.

Maratón de Londres
Aaron Chown - PA Images/PA Images via Getty Images
Maratón de Londres, 2019.

Berlín, pactado para los días 26 y 27 de septiembre, fue también suprimido, a pesar de sendos esfuerzos que se hicieron “manteniendo innumerables encuentros con expertos, autoridades responsables y los proveedores de servicios”, de acuerdo con Jürgen Lock, presidente de la empresa organizadora, quien añadió que es imposible que un evento de esta categoría pueda cumplir con las pautas establecidas por el gobierno alemán, que “prohíben la celebración de eventos con asistencia de más de 5.000 personas hasta el 24 de octubre”. La capital germana tampoco había pausado su maratón desde 1974, cuando comenzó a celebrarse de forma anual.

Nueva York es la única ciudad que en tiempos recientes canceló su evento, en 2012, después de que el huracán ‘Sandy’ golpeara la región tan sólo unos días antes de la competencia.

Tokio se llevó a cabo a principios de marzo, pero únicamente con corredores de élite, lo cual no es una solución a largo plazo, pues el dinero que los participantes ocasionales pagan por correr es necesario para mantener a los atletas de élite y otorgar un premio.

Maratón de Berlín
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29 September 2019, Berlín.

Para algunos, la migaja que queda dentro del desastre apunta a maratones virtuales, con participantes corriendo de manera independiente, lo cual es más una estrategia de marketing, que un intento de rescate económico. Para ello servirán los seguros de cancelación que ayudarán a evitar que los golpes, al menos por este año, sean irreversibles.

Sin embargo, nada puede maquillar los 200 millones de dólares que el Maratón de Boston deja a la ciudad, ni los cerca de 100 millones de derrama que produce la justa de la Gran Manzana, incluyendo los medios maratones de Nueva York y Brooklyn, también abolidos.

Para los deportistas no hay más que resignación. Después de que los Juegos Olímpicos de Tokio se trasladaron hasta el 2021, algunos planeaban utilizar estos desafíos para mantenerse a punto rumbo a la máxima justa, como la maratonista keniana-estadounidense, Aliphine Tuliamuk, candidata al podio en Tokio. “Después de ver lo que ha ocurrido en los últimos meses, cancelar es la decisión correcta”, reconoció.

Por razones de espacio, los organizadores de un maratón se topan con paredes más altas al intentar salir adelante en medio de la crisis. No hay una “burbuja” para recorrer una distancia tan larga, ni un número reducido de participantes que pueda proporcionar seguridad sanitaria y al mismo tiempo solidez económica.

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