El Instituto Nacional Electoral (INE), bajo la conducción de la consejera presidenta Guadalupe Taddei, enfrenta una escalada de duras críticas por parte de la oposición e integrantes del gremio periodístico, quienes acusan al organismo de gestar una abierta política de censura para desarmar el debate público. La controversia se intensificó luego de que la Comisión de Quejas y Denuncias ordenara la retirada de spots del PAN que vinculaban al gobierno con el crimen organizado, así como la emisión de medidas cautelares contra el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, prohibiendo formalmente el uso de términos como “narcopartido” o “narcogobierno” para referirse a Morena.
Estas decisiones se dan a la par de las notificaciones que personal del INE ha realizado directamente en los domicilios de representantes partidistas de oposición, desencadenando reclamos por el presunto uso de la institución para realizar “el trabajo sucio” al oficialismo.
Una vez más, @PartidoMorenaMx busca censurarnos. Ahora pretende que sea el @INEMexico quien haga el trabajo.
— TV Azteca (@Azteca) September 1, 2026
En Morena no son intocables. Quien ejerce el poder debe soportar la crítica y el escrutinio público.
Y tengan por seguro que en #TVAzteca, @AztecaNoticias y… pic.twitter.com/VL3gbOYwxd
El descontento institucional escaló aún más ante la reciente pretensión de los órganos del INE por fiscalizar el lenguaje no verbal, el sarcasmo, la ironía y las expresiones de comunicadores y periodistas en espacios informativos. Aunque dicha medida de control sobre la libertad de opinión fue frenada y rechazada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), los señalamientos de la oposición persisten respecto al intento del árbitro electoral por actuar como una traba al derecho a la información. Tanto PAN como PRI advirtieron que mantendrán la exigencia de imparcialidad para evitar que el INE termine subordinado a la protección del grupo en el poder.