Las terminales de comercio internacional en México, tanto por vía oceánica como por tierra, resguardan realidades sombrías que evidencian cómo las agrupaciones delictivas han logrado infiltrarse en las estructuras estatales como las aduanas.
En estos puntos estratégicos donde se inspeccionan las mercancías, se gestan episodios de falta de ética y abusos de poder que han dejado una huella indeleble de violencia. Una excolaboradora del Servicio de Administración Tributaria, cuya identidad se mantiene bajo reserva por motivos de protección personal, ha relatado incidentes que ilustran la vulnerabilidad de quienes operan en estas zonas.
Las aduanas de México enfrentan infiltraciones delictivas y violencia extrema hacia sus trabajadores
Entre los registros de sucesos trágicos se encuentran las desapariciones y homicidios de servidoras públicas que laboraban en sedes como Veracruz y Piedras Negras durante los años 2010 y 2011, incluyendo atentados con artefactos explosivos que perjudicaron a diversos oficiales de comercio exterior.
Dentro de las dependencias de la autoridad tributaria existe un espacio dedicado a la memoria que expone lápidas con las identidades de decenas de trabajadores de las aduanas que perdieron la vida en el desempeño de su labor.
Este sitio conmemorativo, marcado por el hermetismo, simboliza a aquellos empleados íntegros, desde expertos en tecnologías de detección como rayos X y gama hasta binomios de inspección, cuyas muertes se consideran tragedias que pudieron haberse prevenido. Se trata de una realidad donde el cumplimiento del deber conlleva un riesgo extremo frente a intereses externos que buscan doblegar la ley.
Desde 2016, se registra un aumento en agresiones contra personal aduanero
A partir del año 2016, se detectó un incremento considerable en las agresiones dirigidas hacia el personal de las aduanas, coincidiendo con el auge de las actividades ilícitas relacionadas con el huachicol fiscal.
Desde aquel periodo, se han iniciado múltiples procesos judiciales contra mandos medios y superiores del SAT. Los cargos incluyen la coalición de servidores públicos, la usurpación de funciones y diversos actos de corrupción. Un ejemplo de estas irregularidades fue el caso de Guillermo Peredo Rivera dentro de la desaparecida Administración General de Aduanas, quien estuvo involucrado en redes de corruptela.
La impunidad y la parálisis judicial complican la protección de los servidores públicos en aduanas
Uno de los mayores obstáculos reportados es la parálisis en la procuración de justicia. Las denuncias presentadas ante la Fiscalía General de la República suelen quedar estancadas por periodos que alcanzan los 6 años sin que se presenten avances significativos en las indagatorias. Esta situación de inacción sugiere que el panorama no ha presentado mejoras durante los últimos 2 sexenios.
Entre los años 2014 y 2025, se ha contabilizado el fallecimiento violento de al menos 10 personas, entre servidores públicos, marinos y soldados, todos vinculados directamente a la operación de los recintos aduaneros. La persistencia de estos crímenes subraya que laborar en estas áreas implica una amenaza constante por parte del cartel, colocando a los trabajadores en una posición de vulnerabilidad absoluta frente a posibles intimidaciones.