Un agente del Departamento de Policía de Shively, en el estado de Kentucky, Estados Unidos, fue arrestado tras ser acusado de utilizar indebidamente el sistema de cámaras lectoras de matrículas Flock Safety para rastrear a su exnovia en más de 2.000 ocasiones. El incidente reavivó el debate sobre los riesgos de acoso e invasión a la privacidad vinculados al uso de esta tecnología por parte de las fuerzas de seguridad.
El presunto responsable, identificado como Asad Zahir, fue detectado por un nuevo algoritmo de auditoría con inteligencia artificial que la propia empresa Flock Safety implementó para identificar anomalías y patrones de abuso por parte de los funcionarios policiales.
A Kentucky police officer was arrested after authorities said he used the Flock Safety license plate reader camera system to track his ex-girlfriend over 2,000 times. https://t.co/QaGlKhKMBn
— WPSD Local 6 (@WPSDLocal6) August 27, 2026
Así la buscó frenéticamente
De acuerdo con las investigaciones judiciales y las declaraciones del jefe de la Policía de Shively, Andre Bottoms, las irregularidades se concentraron en un periodo de cinco meses:
Entre enero y mayo, Asad Zahir realizó 2.048 búsquedas en el sistema para monitorear dos vehículos pertenecientes a su expareja, quien además es la madre de su hijo, con desplazamientos en los estados de Kentucky e Indiana.
Los registros indican que 241 de esas consultas se efectuaron mientras pesaba una orden de restricción en contra del agente por amenazas y acoso.
Para justificar el uso de la herramienta ante la plataforma, el oficial registró falsamente que realizaba pesquisas sobre narcóticos y drogas, a pesar de que la víctima no contaba con antecedentes ni investigaciones en curso.
Tras la alerta generada por la herramienta de auditoría, Asad Zahir fue suspendido de sus funciones sin goce de sueldo y puesto bajo custodia. Enfrenta cinco cargos por conducta inapropiada en el ejercicio de funciones oficiales y cinco cargos por acceso ilegal a sistemas de cómputo.
La tecnología como arma de doble filo
Las cámaras automatizadas para leer las placas capturan imágenes de vehículos, modelos y matrículas en vías públicas para integrarlas en una base de datos accesible para las corporaciones policiales. Aunque jefes de policía defienden el sistema señalando que ha permitido recuperar vehículos robados y resolver homicidios, organizaciones civiles como el Institute for Justice advierten sobre el riesgo de vigilancia masiva.
Documentos del Institute for Justice señalan al menos 47 casos de agentes sancionados en distintos puntos de Estados Unidos por utilizar estos sistemas para acechar a personas por intereses personales o sentimentales. Debido a estos incidentes, gobiernos locales en ciudades como Tempe, en el estado de Arizona, han rescindido sus contratos con la empresa proveedora de la tecnología.
