En China un hombre de la provincia de Gansú fue detenido por utilizar presuntamente ChatGPT para generar noticias falsas, lo que resultó como el primer arresto en China por una investigación relacionada con la inteligencia artificial (IA), en un momento en que Pekín está reforzando la regulación de la tecnología de "deepfake" o manipulación virtual.
El hombre utilizó el ChatGPT para realizar una historia falsa sobre un accidente de tren, en la que se afirmaba que en el accidente murieron nueve trabajadores de la construcción en una ciudad de Gansú, al noroeste de China, obteniendo más de 15.000 clics tras su publicación en redes sociales el 25 de abril, según la oficina de la policía local de la ciudad de Pingliang.
El sospechoso, apellidado Hong, fue identificado y detenido por falsedad de información después que la policía rastreara todas las cuentas y descubriera que su empresa estaba implicada.

ChatGPT: investigaciones en China continuarán tras detención
Hong supuestamente editó noticias generadas por ChatGPT y las subió a la plataforma propiedad de Baidu, informó la policía local de China, añadiendo que las investigaciones continuaban.
Las nuevas normas chinas que entraron en vigor el 10 de enero sobre la "deepfake" prohíben a los proveedores de servicios y a los usuarios utilizar esta tecnología para producir, difundir y fabricar información falsa.
Dichas normas, pretenden frenar el uso de la tecnología de IA generativa para alterar contenidos en línea.
Un total de 25 cuentas de Baijiahao, una plataforma tipo blog propiedad del gigante tecnológico chino Baidu, denunciaron el "accidente" con direcciones IP de diferentes lugares, según el comunicado de la policía.

China: empresas trabajan en tecnología de IA estilo ChatGPT
El revuelo mundial en torno a ChatGPT de OpenAI respaldado por Microsoft se ha extendido a China, reforzando las acciones de empresas relacionadas con la inteligencia artificial (IA) y provocando una oleada de empresas nacionales que anuncian proyectos rivales.
El 10 de febrero, se dio a conocer que aunque los residentes de China no pueden crear cuentas OpenAI para acceder al chatbot basado en inteligencia artificial (IA), las redes privadas virtuales (VPN) y los números de teléfono extranjeros están ayudando a algunos a eludir esas restricciones.
Al mismo tiempo, los modelos de OpenAI que hay detrás del programa ChatGPT, capaces de escribir redacciones, recetas y complejos códigos informáticos, son relativamente accesibles en China y se incorporan cada vez más a aplicaciones chinas de tecnología de consumo, desde redes sociales a compras en línea.
La creciente popularidad de la herramienta está concienciando rápidamente a los chinos de lo avanzada que está la IA estadounidense y, según los analistas, de lo atrasadas que están las empresas tecnológicas de la segunda mayor economía del mundo en su lucha por ponerse al día.
OpenAI o ChatGPT en sí no está bloqueado por las autoridades chinas, pero OpenAI no permite inscribirse a los usuarios de China continental, Hong Kong, Irán, Rusia y partes de África.
OpenAI nunca ha explicado públicamente esas restricciones y no ha respondido a la solicitud de comentarios de medios internacionales.