tva (1).png

Daniel Ortega no dijo que estaba destruyendo la prensa libre, dijo que estaba combatiendo la desinformación

¿Sientes que lo has escuchado en alguna parte? Lo que en su momento declaró el dictador Daniel Ortega, es lo mismo que hoy empezamos a oír en México.

Actualmente, Nicaragua es un país en donde la única noticia que circula es la que aprueba la dictadura de Daniel Ortega, por eso, si los ciudadanos buscan información real, tienen que buscarla en medios que operan desde afuera, desde países como Costa Rica o Estados Unidos.

La opinión de Andreina Andrade

"¿Sabes cómo se destruye la prensa libre de un país entero?

No de un golpe, va poco a poco, medio por medio, periodista por periodista.

Nicaragua lo vivió y es una de las historias que hay que conocer.

Nicaragua tenía periódicos, radios, canales de televisión independientes, tenía periodistas que investigaban, que preguntaban, que incomodaban al poder.

Tenía todo eso, pero ya no lo tiene.

Daniel Ortega llegó al poder en 2007 con discursos de justicia social del pueblo de la revolución, del bienestar.

Nadie imaginó lo que vendría después.

En los años siguientes, Ortega fue cerrando medios de comunicación uno por uno. Radios, televisoras, periódicos.

En total, más de 60 medios de comunicación desaparecieron en Nicaragua, algunos los cerraron directamente, a otros les cancelaron la licencia, a otros los asfixiaron económicamente hasta que cerraron solos.

El diario La Prensa, por ejemplo, el periódico importante del país con décadas de historia, la policía entró a sus instalaciones, arrestó a sus directores y desde ese día solo pudo funcionar de manera digital.

Un año después, Ortega confiscó el edificio y lo convirtió en un centro cultural del Gobierno. Ese periódico que le había dado voz a los nicaragüenses durante décadas, se convirtió en propiedad del régimen que había criticado.

Más de 276 periodistas tuvieron que irse de al exilio para no ir a la cárcel, dejaron sus casas, sus familias, su país, todo por no callarse.

Los que se quedaron aprendieron a callarse solos sin que nadie se los ordenara por puro miedo. Y eso es lo más efectivo de la censura.

Solo necesitas que unos pocos paguen el precio para que los demás decidan que no vale la pena hablar.

Hoy Nicaragua es un país en donde la única noticia que circula es la que aprueba el gobierno, es un país en donde si buscas información real, pues tienes que buscarla en medios nicaragüenses que operan desde afuera, desde Costa Rica, desde Estados Unidos, no importa, desde cualquier lugar menos desde Nicaragua.

Ortega no dijo que estaba destruyendo la prensa libre, dijo que estaba combatiendo la desinformación, dijo que estaba protegiendo al pueblo.

Las mismas palabras que hoy empezamos a escuchar en México”.