Lo anunció en sus redes sociales, dijo que retomaba su cargo como gobernador de Sinaloa, “con la fuerza de la verdad” de su lado, a pesar de los señalamientos de Estados Unidos por sus presuntos vínculos con Los Chapitos; con todo y eso, Rubén Rocha Moya volvió como si nada al Palacio de Gobierno.
La opinión de Alejandro Villalvazo
“No sé a ustedes, pero a mí se me revolvió el estómago y me dieron ganas de vomitar. Sí, ya es oficial eso del narcoestado en nuestro querido México.
Rubén Rocha Moya anuncia que a partir de hoy regresa al gobierno de Sinaloa con la frente limpia y en alto. El narcogobernador sale de su guarida después de estar 112 días escondido bajo la cobija de la ‘licencia’.
Hace casi 4 meses que Estados Unidos lo acusó de ser aliado del narco, de ser un político y gobernador al servicio del Cártel de Sinaloa, de estar en la nómina de Los Chapitos, esos Chapitos que primero lo apoyaron para ser gobernador, a cambio, lo dice Estados Unidos, Rocha Moya se comprometió a apoyar el tráfico de drogas y a colocar en puestos clave a gente al servicio del cártel.
Pues con todo y eso, todo este tiempo, fue protegido por Morena y por la 4T… pruebas le pidió el gobierno de México al gobierno de los Estados Unidos que pedía la detención con fines de extradición.
Hoy, el Rocha se hace la víctima y se dice ajeno e inocente a los señalamientos... opino que si después de 112 días y de todo lo señalado, el narcogobernador simplemente regresa y aquí no pasó nada, entonces el problema no es solamente Rocha, es el mensaje de impunidad, de proteger ‘a quien sabe quién o a ya saben quien’
Esto no se trata de sacudirse la polilla y volver a sentarse en la silla, hay que explicar, aclarar y responder, y nada de eso se ha hecho.
Esto no se puede quedar así, por el bien de nuestro querido México”.