El costo financiero del conflicto armado entre Estados Unidos e Irán sigue escalando. Durante una comparecencia ante el Comité de Asignaciones del Senado, en Washington, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó que la estimación más reciente del Departamento de Defensa sitúa el gasto directo de la guerra en 37,500 millones de dólares.
La cifra representa un incremento de aproximadamente 12,000 millones de dólares en comparación con los cálculos presentados a finales de abril, reflejando el impacto del reinicio de las hostilidades tras el colapso de la tregua temporal negociada previamente por el presidente Donald Trump.
Solicita más fondos para las Fuerzas Armadas
Para hacer frente a los costos operativos y renovar el arsenal militar, la administración de Donald Trump solicitó al Congreso de Estados Unidos una partida de gasto de emergencia de hasta 70,000 millones de dólares. De ese total, el Pentágono prevé destinar 46,000 millones de dólares a la expansión de líneas de producción y a la entrega acelerada de municiones de alta demanda, como bombas de precisión, misiles hipersónicos y sistemas contra drones.
"Esta es una nueva solicitud basada en las nuevas realidades del mundo al que nos enfrentamos, dándote un paso adelante para responder a este momento", sostuvo Pete Hegseth ante los legisladores.
The United States' war in Iran has cost $37.5 billion so far, Defense Secretary Pete Hegseth said, an increase of nearly $8 billion since the last public estimate https://t.co/pUX3itXxC9 pic.twitter.com/NUlBbTFmk0
— Reuters (@Reuters) July 21, 2026
Lo cuestionaron en el Capitolio
La petición del aumento generó dudas entre legisladores demócratas y algunos sectores del Partido Republicano en el Senado, quienes cuestionaron la necesidad de aprobar fondos de emergencia adicionales sobre el presupuesto base de 1.5 mil millones de dólares solicitado por el Pentágono para el próximo ciclo fiscal.
Senadores como Patty Murray, señalaron que la solicitud busca eludir los procesos habituales de asignación presupuestaria y atribuyeron el déficit a una falta de planificación estratégica más que a un problema de liquidez. En respuesta, Pete Hegseth argumentó que el gasto extraordinario responde a la necesidad urgente de modernizar las fuerzas armadas frente a la rápida evolución de la guerra con drones, atribuyendo el rezago a la administración previa de Joe Biden.
El debate presupuestario ocurre cuando se reaviva el conflicto. Tras la finalización del alto el fuego declarada por Donald Trump, los enfrentamientos recientes han dejado bajas en las tropas estadounidenses desplegadas en Jordania, así como decenas de víctimas en territorio iraní tras los últimos bombardeos de Estados Unidos.
