Estados Unidos lanzó una nueva acusación contra el régimen cubano; recientemente el Departamento de Estado publicó un informe en el que señala que La Habana habría desarrollado durante décadas una estrategia de espionaje, infiltración y operaciones encubiertas dentro del territorio estadounidense y varios países están en la lista.
El documento, titulado “Cuba: La capital del comunismo del siglo XXI”, está compuesto por más de 100 páginas y describe, según la administración estadounidense, una estructura construida para expandir la influencia cubana más allá de la isla, ahí destacan países como Rusia, China e Irán, a los que señala como parte de una red de cooperación con intereses contrarios a Washington.
Un informe de más de 100 páginas que revive la vieja disputa entre Washington y La Habana
El documento presentado por Estados Unidos sostiene que la confrontación con Cuba no se ha limitado a diferencias políticas, sino que habría involucrado operaciones de inteligencia durante décadas.
De acuerdo con el Departamento de Estado, el gobierno cubano desarrolló un modelo basado en espionaje, infiltración, sabotaje, redes de agentes encubiertos e infraestructura revolucionaria para enfrentar a Estados Unidos.
El informe señala que esta estrategia comenzó a tomar fuerza desde los primeros años de la Revolución cubana y menciona como uno de los momentos relevantes la Conferencia Tricontinental de 1966, convocada en La Habana por Fidel Castro.
Según el documento, aquel encuentro reunió a más de 500 delegados revolucionarios de 82 países y representó un punto clave para la expansión internacional del movimiento político impulsado desde Cuba.
Washington asegura que Cuba logró infiltrarse en operaciones de inteligencia estadounidenses
Uno de los capítulos más delicados del informe está relacionado con las acusaciones de penetración dentro de organismos de seguridad de Estados Unidos.
El Departamento de Estado afirma que prácticamente todos los espías que la CIA había reclutado en Cuba después de la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 terminaron siendo agentes dobles al servicio de La Habana.
La dependencia estadounidense sostiene que este tipo de operaciones formaron parte de una estrategia para obtener información y proteger los intereses del régimen cubano.
Rusia, China e Irán aparecen como aliados en la acusación estadounidense
Estados Unidos sostiene que Cuba funciona actualmente como un punto de conexión entre las ambiciones de Moscú, Pekín y Teherán, además de movimientos radicales que operan dentro de territorio estadounidense.
De acuerdo con el documento, la isla se habría convertido en un espacio donde convergen intereses de distintos gobiernos considerados adversarios de Washington.
Aunque el documento está centrado en Cuba, el nombre de México aparece en el último apartado del informe, titulado “Anti-American Internationale”.
En esa sección, el Departamento de Estado asegura que Rusia mantiene altos funcionarios de inteligencia en México que operarían bajo la figura de diplomáticos para recopilar información relacionada con Estados Unidos.
La acusación de Washington contra La Habana escala el conflicto regional
El gobierno estadounidense sostiene que Cuba ha utilizado durante más de siete décadas distintas herramientas para promover su ideología y afectar los intereses de Estados Unidos.
Mientras los gobiernos mencionados mantienen relaciones oficiales de cooperación en distintos ámbitos, Washington afirma que detrás de algunas de estas alianzas existen objetivos que representan una amenaza para su seguridad nacional.
