El Senado de los Estados Unidos ratificó este sábado 8 de agosto de 2026 la confirmación de Todd Blanche como nuevo secretario de Justicia y fiscal general del país, tras una de las disputas legislativas más tensas del segundo mandato del presidente Donald Trump. Con un resultado estrecho de 50 votos a favor y 49 en contra, la Cámara Alta elevó de forma definitiva al exabogado personal de Trump a la cabeza del Departamento de Justicia de EU, ratificando a quien ya ejercía el cargo de manera interina desde el despido de la anterior titular, Pam Bondi, en abril pasado.
En el sistema político estadounidense, el secretario de Justicia actúa como el abogado principal del Gobierno federal y jefe de todas las fiscalías del país. Históricamente, la institución busca mantener cierta independencia operativa respecto de la Casa Blanca para evitar la politización de las investigaciones criminales. Sin embargo, la llegada de Blanche —quien renunció a su plaza en un prestigioso bufete de Nueva York en 2023 para asumir la defensa penal de Trump en sus procesos judiciales— simboliza una alineación directa de la fiscalía con las prioridades de la presidencia.
The Senate voted 50-49 to confirm Todd Blanche as attorney general, capping one of the most contentious cabinet fights of Trump's second term after bipartisan concerns over Blanche's independence nearly derailed the nomination https://t.co/VjixvUyVER pic.twitter.com/6hbj6vKMKE
— Reuters (@Reuters) August 8, 2026
Una votación muy ajustada
La aprobación parlamentaria se logró con el margen mínimo posible por el rechazo del Partido Demócrata y a la oposición de dos senadoras del Partido Republicano: Susan Collins (representante de Maine) y Lisa Murkowski (de Alaska). Ambas legisladoras argumentaron que la designación compromete la imparcialidad del sistema judicial. Murkowski señaló públicamente que el país necesita un fiscal capaz de frenar los impulsos de la administración republicana y manifestó su falta de confianza en la capacidad de Blanche para actuar de forma autónoma.
El voto decisivo en el Senado de los Estados Unidos lo aportó el senador republicano Bill Cassidy, de Luisiana, quien tras intensas negociaciones privadas decidió respaldar la nominación. Cassidy sostuvo que era preferible contar con un fiscal ratificado por el Congreso con legitimidad formal para gestionar la agencia que mantener un titular interino permanentemente supeditado a las órdenes directas del ejecutivo.
Hay controversias sobre indemnizaciones, exenciones fiscales e investigaciones a opositores
El camino de Blanche hacia la confirmación estuvo rodeado de negociaciones por polémicas medidas implementadas durante sus meses como fiscal interino. Entre los puntos de más fricción estuvo la creación de un fondo federal de 1,800 millones de dólares destinado a indemnizar a personas que alegaran haber sido víctimas de persecución política, este mecanismo abría la puerta a compensar a los acusados por el asalto al Capitolio de EU ocurrido en enero de 2021. Para destrabar la objeción de los senadores republicanos John Cornyn y Thom Tillis, Blanche se comprometió por escrito a congelar dicho fondo.
Asimismo, Blanche enfrentó duras críticas por avalar un acuerdo de inmunidad fiscal con el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) que blindó de auditorías a Donald Trump, a su familia y a sus empresas, un beneficio que la oposición demócrata, encabezada por el senador Chuck Schumer, calificó de privilegio inconstitucional. Tras asumir oficialmente el despacho de la Fiscalía General, se prevé que el funcionario impulse investigaciones contra figuras de administraciones anteriores, como el exdirector del FBI James Comey, además de priorizar agendas de mano dura en materia migratoria y control fronterizo.
