Vitali Klitschko, alcalde de Kiev, informó que Rusia disparó dos misiles contra Kiev, la capital de Ucrania, provocando dos explosiones. Detalló que un misil cayó por la noche y otro en la mañana, hiriendo por los menos a tres personas.
El funcionario de Kiev dijo que los misiles de Rusia golpearon el distrito central de Shevchenko, y añadió que los tres heridos que dejaron las explosiones en Kiev fueron llevados a un hospital para ser atendidos.
Por su parte, Svetlana Vodolaga, secretaria de prensa del Servicio de Emergencia del Estado, dijo que el otro misil alcanzó una instalación no identificada cerca del edificio residencial.
Los servicios de emergencia en Kiev llegaron hasta el lugar de las explosiones para apagar el fuego de las explosiones que se extendió desde los edificios dañados mientras los bomberos intentaban sofocar las llamas con agua, mientras caminaban entre los escombros.
Video de la explosión en Kiev. Según los medios locales, se llevaron a cabo varios ataques con cohetes contra la planta de defensa "Artyom". pic.twitter.com/ZW0q4afEyv
— IrinaMarDiez🇷🇺 (@IrinaMarMexico) April 28, 2022
El ministro de Defensa, Oleksii Reznikov, y el ministro de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba, dijeron que Rusia usó misiles en el ataque.
Kiev había disfrutado de una relativa calma desde que las fuerzas de invasión rusas no lograron capturarla frente a la dura resistencia ucraniana y se retiraron hace varias semanas, pero sigue siendo vulnerable al armamento pesado ruso de largo alcance.
Explosiones en Kiev ocurren durante visita de Guterres
Las explosiones ocurrieron después de que el jefe de la ONU, Antonio Guterres, completara conversaciones con el presidente ucraniano, Volodomir Zelensky, centradas en los esfuerzos para evacuar a los civiles del puerto sureño de Mariupol, asediado por Rusia.
Después de ser derrotada en sus esfuerzos por capturar Kiev en el norte, Rusia ha desplazado sus fuerzas cientos de millas hacia el este para capturar dos provincias en una batalla que Occidente cree que puede ser un punto de inflexión decisivo en la guerra.
Las fuerzas rusas ahora están atrincheradas en el este, donde los separatistas respaldados por Moscú han controlado parte del territorio desde 2014, y también controlan una franja del sur que tomaron en marzo.